Francia vivió este sábado 17 de octubre una jornada de manifestaciones convocadas por organizaciones sindicales, estudiantes y el movimiento de los Chalecos Amarillos. Las protestas se extendieron por varias ciudades, en medio de reclamos por el costo de vida, la inflación, las condiciones laborales y el rechazo a las políticas del Gobierno de Emmanuel Macron.
La movilización estuvo marcada por enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas antidisturbios, daños en edificios públicos y vehículos incendiados. En París, la Policía informó de más de 130 arrestos, mientras que los organizadores habían anunciado la realización de más de 600 concentraciones en el país.
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¿Qué pasó durante las protestas en Francia?
En Lyon, jóvenes con el rostro cubierto incendiaron una oficina de turismo, mientras que la Policía utilizó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a los manifestantes.
En Marsella, un grupo ingresó por la fuerza al ayuntamiento, derribó un busto y causó daños en el mobiliario antes de ser desalojado. El alcalde solicitó refuerzos policiales. En Lille también se reportó el ingreso de manifestantes a la alcaldía y daños en las instalaciones.
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En París, decenas de miles de personas recorrieron sectores del este y el norte de la ciudad. Algunos manifestantes lanzaron fuegos artificiales y se enfrentaron con la Policía. También fueron rotas ventanas de las sedes de los medios CNews y Europe 1, y periodistas de la AFP reportaron varios vehículos incendiados.
Las autoridades prohibieron las concentraciones en zonas cercanas a edificios gubernamentales, los Campos Elíseos y estaciones de tren de la capital.
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¿Por qué protestan los franceses?
El aumento del costo de vida figura entre las principales razones de las movilizaciones. Los participantes cuestionan el incremento de los precios y señalan que los salarios no avanzan al mismo ritmo. También expresan inconformidad por la desigualdad económica y las condiciones de los servicios públicos.
A estas demandas se suman las críticas a la actuación policial durante las protestas estudiantiles de las últimas cuatro semanas y los reclamos relacionados con la educación y las condiciones laborales.
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El movimiento de los Chalecos Amarillos, que protagonizó manifestaciones hace ocho años contra los aumentos previstos de los impuestos a los combustibles, convocó esta nueva jornada junto con sectores juveniles.
¿Cómo reaccionó la oposición al Gobierno de Macron?
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La candidata presidencial de extrema derecha Marine Le Pen condenó los saqueos y los ataques contra la Policía. Afirmó que las manifestaciones habían sido desvirtuadas por grupos de extrema izquierda.
Por su parte, el dirigente de izquierda Jean-Luc Mélenchon sostuvo que la mayoría de las movilizaciones transcurrían de manera pacífica y cuestionó la atención que los medios daban a los episodios violentos.
Macron había pedido el viernes respeto por las personas y la propiedad. Las protestas se producen mientras Francia se prepara para las elecciones presidenciales de 2027 y enfrenta dificultades para controlar su deuda pública, que, según las previsiones citadas en la información, superaría el 120 % del producto interno bruto el próximo año.
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