Carlos Felipe Córdoba, nuevo contralor general de la República
Sectores que se declararían independientes al Gobierno Duque ganaron el pulso. Candidato del uribismo fue derrotado.
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Los sectores que se perfilan como independientes al Gobierno de Iván Duque salieron ganadores en el pulso político para elegir al contralor general de la República. El relacionista internacional Carlos Felipe Córdoba, de 38 años, fue elegido este lunes por el Congreso de la República como nuevo jefe del ente de control fiscal, con un total de 203 votos de 254 posibles.
Los partidos Liberal, Cambio Radical, La U y Conservador lograron la elección de Córdoba. El uribismo, que estuvo dividido desde el inicio, también se fue con Córdoba, rechazando la opción de José Félix Lafaurie, un aspirante controvertido por sus posiciones radicales en algunos temas.
Córdoba es profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia, especialista en Alta Gerencia y Máster en Acción Política, Fortalecimiento Institucional y Participación Ciudadana en el Estado de Derecho.
Dentro de su trayectoria en el sector público aparecen cargos como el vicecontralor general en la era de Sandra Morelli, con quien tuvo marcadas diferencias.
De hecho, la excontralora ha insistido en los últimos días en que Córdoba debería declararse impedido éticamente para conocer los casos relacionados con las 32 gobierno departamentales, teniendo en cuenta que se desempeña a la fecha como director ejecutivo de la Federación Nacional de Departamentos.
El nuevo contralor, que sucederá en el cargo a Edgardo Maya Villazón, fue auditor general, secretario de Gobierno de la Alcaldía de Pereira y Coordinador Nacional Área para la Proyección Social de la Presidencia de la República, en el Gobierno del hoy senador Álvaro Uribe Vélez.
Este es el primer contralor elegido con el nuevo procedimiento establecido por el mismo Congreso, tras la reforma de Equilibrio de Poderes, que quitó a las Altas Cortes la facultad nominadora, dejando en manos del legislativo todo el proceso.
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Después de una convocatoria pública, la Universidad Industrial de Santander fue la encargada de adelantar un examen habilitante, que dejó 60 candidatos en competencia.
Posteriormente, una comisión accidental eligió diez nombres sobre los cuales el Congreso en Pleno votó.