A pocos días de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, la candidata del Centro Democrático, Paloma Valencia, ratificó su identidad política y su estrategia de alianzas para la segunda vuelta. En entrevista con Mañanas Blu, la aspirante descartó que posturas como ofrecerle el Ministerio de Defensa a Álvaro Uribe afecten su relación con los sectores independientes. "Yo no me voy a ganar los votos del centro diciéndoles que yo no soy uribista, porque sería una mentira. Yo me voy a morir uribista", enfatizó.
La líder política explicó que la suma de sectores moderados a su campaña no implica renunciar a sus convicciones ni exigir que los demás cambien las suyas. "Yo no me voy a descolorar y yo tampoco espero que el centro se vuelva uribista. De eso se tratan las coaliciones, cada uno cabe como es", afirmó Valencia, destacando la presencia de su fórmula vicepresidencial, Juan Daniel Oviedo, como un puente de equilibrio hacia el centro.
La senadora habló tras el "café" público en Barranquilla con el candidato Sergio Fajardo. Aunque el encuentro evidenció profundas distancias ideológicas y críticas de Fajardo por la presencia de figuras tradicionales en las tarimas de la colectividad, Valencia defendió la necesidad de dialogar. Para la senadora, la urgencia de tender puentes responde al riesgo de que Colombia "pierda la democracia" ante propuestas oficiales como la asamblea constituyente o la continuidad de la paz total.
Coaliciones presidenciales con miras a la segunda vuelta
Pese a las diferencias expuestas en el diálogo virtual con Fajardo, quien cuestionó duramente sus alianzas, Valencia se mostró optimista frente a los resultados electorales del próximo domingo, desestimando las encuestas que la muestran a la baja. La candidata recordó que su proyecto político ya ha superado pronósticos adversos previos dentro de su partido y en la consulta interpartidista.
Finalmente, la aspirante presidencial reafirmó que mantendrá una política de puertas abiertas sin acuerdos clandestinos: "Lo que era importante aquí era lograr primero la conversación, segundo que el país sepa la voluntad que tenemos de que Colombia no caiga en esa tiranía".