Uriel Alonso Solís, estudiante de segundo año en el estado de Guerrero y que se salvó de ser asesinado por policías y sicarios mexicanos tras esconderse durante seis horas, contó a Blu Radio detalles de la masacre que dejó 43 estudiantes muertos.
Dijo que cuando con sus compañeros de la universidad se desplazaban a Iguala, en el estado de Guerrero, “una mujer policía fue la que nos atraviesa una camioneta y nos hicieron bajar. A uno le dispararon en la cabeza y ahí comenzó la masacre”.
Además contó que inmediatamente corrió y se escondió detrás del bus en el que se movilizaban y luego se escondió en un terreno baldío por más de 6 horas.
Según manifestó, “la esposa del alcalde de Iguala ordenó enviar a 10 o 15 patrullas de la Policía municipal para que nos asesinaran”.
Solís también aseguró en entrevista con Blu Radio que le solicitaron al presidente Enrique Peña Nieto “que si de verdad no está relacionado con la mafia, que haga su trabajo y si él no cumple, entonces los padres lo van a relacionar con el crimen organizado”.
“Así como se los llevaron vivos a todos y nosotros vimos cómo los echaron a las patrullas, cómo los golpearon, tenemos la certeza de que ellos están vivos. Si ellos los dan como muertos, nosotros vamos a actuar como si las autoridades estuvieran muertas”, agregó.
Finamente advirtió que este lunes hacia el mediodía harán protestas en Acapulco, pero reveló que harán algo más que protestas.
“Ahorita al medio día se van a enterar de lo que de verdad fuimos a hacer porque nosotros lo mencionamos, si a nuestros compañeros ellos los dan por muertos, vamos a actuar como si ellos estuvieran muertos, vamos a radicalizar estas actividades y que el Gobierno vea de lo que los jóvenes y los padres de familia somos capaces de dar, podemos hacer hasta lo imposible por ellos”, finalizó.