Nuevos elementos comienzan a aclarar el confuso y mortal incidente en el río Putumayo, donde unidades de la Marina de Guerra del Perú dispararon contra una embarcación colombiana, dejando un muerto y un herido. El foco ahora está en dos capturas reportadas por las autoridades peruanas y en cómo se desarrolló exactamente el procedimiento que terminó en tragedia.
Según reveló el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el hecho ocurrió durante un operativo de patrullaje fluvial adelantado por fuerzas peruanas en zona limítrofe, cerca de Marandúa (Colombia) y San Antonio del Estrecho (Perú). En medio de esa operación, la embarcación de carga colombiana fue interceptada.
Fue durante ese procedimiento de interdicción cuando se produjeron los disparos. De acuerdo con la versión oficial, la reacción armada se dio en el marco de esa intervención, aunque aún no está claro qué detonó exactamente el uso de la fuerza letal. El resultado fue la muerte del propietario de la lancha, un hombre de 82 años, y heridas de gravedad a su hijo, quien lo acompañaba.
Uno de los puntos que ahora genera mayor atención es la confirmación, por parte de Perú, de la captura de dos personas en medio del operativo. El ministro Sánchez señaló que este hecho está siendo verificado dentro de la coordinación bilateral, ya que forma parte clave para reconstruir lo ocurrido minuto a minuto.
“Tenemos que esclarecer exactamente qué fue lo que pasó”, indicó el jefe de la cartera de Defensa, quien insistió en que se mantiene comunicación directa con su homólogo peruano para cruzar información y evitar vacíos en la investigación.
En paralelo, se confirmó que el herido, quien sufrió una afectación en uno de sus pulmones, fue atendido inicialmente en territorio peruano, pero, ante la precariedad de los servicios médicos, fue trasladado a Bogotá, donde hoy se encuentra fuera de peligro.
El Gobierno colombiano desplegó autoridades judiciales para el levantamiento del cuerpo y avanza, junto con la Cancillería, en la conformación de una comisión binacional que permita establecer responsabilidades. El punto crítico será determinar si el procedimiento de la Marina peruana se ajustó a los protocolos en una zona donde ambas naciones pueden operar, pero bajo estrictas reglas de coordinación.