Cúcuta y los municipios de Chinácota, Lourdes y Silos reportaron afectaciones menores tras el fuerte sismo de magnitud 7,4 registrado este lunes, con epicentro en el departamento del Chocó. Las autoridades activaron los protocolos de verificación para establecer el alcance de los daños.La Alcaldía de Cúcuta informó que, tras el movimiento telúrico, recibió tres reportes de daños leves en la Comuna 8, uno en la Comuna 10 y otro en las instalaciones de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.Además, varios edificios de la capital nortesantandereana fueron evacuados de manera preventiva luego de que sus ocupantes sintieran con fuerza el movimiento. Los organismos de emergencia adelantan las inspecciones correspondientes para determinar si existen afectaciones estructurales.La administración municipal expresó su solidaridad con las familias y comunidades afectadas por el sismo y manifestó su disposición para apoyar las labores de atención y respuesta ante la emergencia.El fuerte movimiento también generó reportes en Chinácota, Lourdes y Silos, además de Cúcuta. En estos municipios se adelantan recorridos de verificación para determinar las condiciones de viviendas, edificaciones públicas y otros puntos considerados vulnerables.Uno de los casos que genera especial atención se presenta en Silos, donde se reportaron afectaciones en la infraestructura de la iglesia del municipio. Aunque inicialmente los daños fueron catalogados como leves, las autoridades mantienen una alerta ante el posible riesgo de colapso del templo parroquial.Los organismos de socorro y las autoridades locales continúan con las evaluaciones para determinar si es necesario restringir el acceso a las estructuras afectadas y adoptar medidas adicionales de seguridad.Tras el sismo, las autoridades de Norte de Santander activaron los mecanismos de gestión del riesgo y mantienen comunicación con los municipios para consolidar el reporte de afectaciones.Hasta el momento, los reportes conocidos en el departamento corresponden principalmente a daños materiales menores, sin que se hayan informado víctimas como consecuencia del movimiento telúrico.Las autoridades recomendaron a la ciudadanía mantener la calma, evitar ingresar a edificaciones que presenten daños visibles y atender las instrucciones de los organismos de socorro mientras avanzan las inspecciones técnicas.En Norte de Santander, Cúcuta y otros tres municipios activaron sus protocolos de emergencia para evaluar posibles daños en infraestructura.
La Alcaldía de Cúcuta anunció un paquete de medidas especiales de seguridad con motivo de la posesión del presidente electo Abelardo De la Espriella, programada para el próximo 7 de agosto, con el fin de prevenir alteraciones del orden público y reforzar la protección de la ciudadanía.El alcalde Jorge Acevedo confirmó la expedición del Decreto 0257 del 4 de agosto de 2026, mediante el cual se establece un día sin carro y sin moto en toda la ciudad el viernes 7 de agosto, entre las 7:00 de la mañana y las 5:00 de la tarde.La administración municipal señaló que la medida hace parte de las acciones preventivas adoptadas en coordinación con las autoridades de seguridad, luego del reciente atentado atribuido al ELN contra el comando de la Policía de Norte de Santander.Además, el decreto contempla la prohibición del parrillero en motocicleta, tanto para hombres como para mujeres, desde las 6:00 de la tarde del 6 de agosto hasta las 6:00 de la mañana del 9 de agosto, con el propósito de reducir riesgos y facilitar las labores de vigilancia.La Alcaldía precisó que el decreto establece excepciones para algunos vehículos y actividades esenciales, las cuales deberán ser consultadas por la ciudadanía antes de la entrada en vigencia de las restricciones.Las medidas fueron adoptadas en medio del fortalecimiento de los esquemas de seguridad en varias regiones del país por la posesión presidencial del próximo 7 de agosto. En Norte de Santander, las autoridades mantienen un alto nivel de alerta tras los recientes hechos de violencia atribuidos a grupos armados ilegales, situación que ha motivado la implementación de controles especiales para garantizar la seguridad de los habitantes y preservar el orden público durante la jornada.
La decisión fue anunciada por la ministra de Defensa encargada, Angélica Verbel, al término de un consejo extraordinario de seguridad realizado en la Policía Metropolitana de Cúcuta, en el que participaron la cúpula militar, la Policía Nacional y autoridades locales para evaluar la situación de orden público tras el ataque.El Gobierno Nacional aumentó la recompensa de 200 millones a 350 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables del atentado con carro bomba ocurrido en la madrugada de este sábado 1 de agosto frente al comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta.De acuerdo con el Gobierno, el atentado fue perpetrado por integrantes del ELN mediante la activación de un vehículo cargado con explosivos en el sector de Cenabastos. El hecho dejó ocho policías y tres civiles heridos, además de daños en viviendas cercanas y la suspensión de las actividades de la central de abastos.Además del incremento en la recompensa, las autoridades anunciaron, también, el fortalecimiento de las labores de inteligencia e investigación criminal y el aumento de las operaciones contra las estructuras armadas que delinquen en Norte de Santander.“Frente a estas estructuras criminales ames, la respuesta del Estado será contundente, decidida y sin miedo. En Norte de Santander no hay cese al fuego frente a estas estructuras criminales”, afirmó la Ministra de Defensa (e).Por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, informó que se desplegarán siete pelotones adicionales, cerca de 250 efectivos y vehículos blindados para reforzar la seguridad en Cúcuta y su área metropolitana hasta el próximo 7 de agosto, día de la posesión presidencial.Entre las otras medidas adoptadas se encuentran el refuerzo del Plan Candado, la instalación de un Puesto de Mando Unificado permanente, el fortalecimiento de las labores de inteligencia y el incremento de las operaciones militares en la región.Por otro lado, a nivel local, el alcalde de Cúcuta anunció restricciones al parrillero durante 12 horas con motivo del concierto programado para la noche de este sábado y la prohibición de circulación de vehículos de carga pesada en los alrededores del estadio. Asimismo, entre el 6 y el 7 de agosto se aplicarán nuevas restricciones al parrillero, limitaciones al tránsito de vehículos pesados y una jornada de día sin carro.Las autoridades recordaron que la ciudadanía puede suministrar información de manera confidencial a través de la línea 147 contra el terrorismo, habilitada las 24 horas para recibir denuncias que contribuyan a esclarecer el atentado y evitar nuevas acciones criminales.
La Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos condenó el atentado con explosivos ocurrido durante la madrugada de este sábado 01 de julio en Cúcuta, Norte de Santander, que dejó 14 personas heridas, entre ellas 11 policías y tres civiles, según los reportes conocidos luego de la explosión.El ataque ocurrió en inmediaciones del comando de la Policía de Norte de Santander y generó varias afectaciones en la zona. De acuerdo con información posterior entregada por la Policía, el atentado habría sido cometido mediante un camión acondicionado con explosivos.En un pronunciamiento publicado tras los hechos, la ONU Derechos Humanos aseguró que el atentado no solo dejó personas heridas, sino que también provocó daños materiales tanto a bienes civiles como a instalaciones de la Policía Nacional, además de generar miedo y angustia entre los habitantes de Norte de Santander.La organización hizo especial énfasis en las obligaciones que tienen los grupos armados no estatales frente al Derecho Internacional Humanitario. Recordó que el DIH y las normas internacionales de derechos humanos prohíben este tipo de ataques indiscriminados, especialmente aquellos que pueden afectar a la población civil."Reiteramos a los grupos armados no estatales que el derecho internacional humanitario #DIH y las normas de derechos humanos prohíben estos ataques", señaló la ONU.En ese sentido, desde las Naciones Unidas reiteraron el llamado a los grupos armados para que respeten estrictamente los principios de distinción, precaución y protección de la población civil.Asimismo, hizo un llamado a las autoridades para que adelanten las acciones necesarias para proteger a la población y avancen con celeridad en la investigación, para de esta forma identificar a los responsables y garantizar el acceso a la justicia."Llamamos a las autoridades competentes a adelantar las acciones necesarias para proteger a la población e investigar con celeridad los hechos, identificar a los responsables y garantizar el acceso a la justicia", añadió.La organización expresó su solidaridad con las personas afectadas por el ataque y reiteró la importancia de adoptar medidas que permitan proteger a la población civil frente a nuevos hechos de violencia en el departamento.
Las autoridades atribuyeron al Ejército de Liberación Nacional (ELN) el atentado con carro bomba registrado en la madrugada de este sábado frente al comando del Departamento de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta. El ataque dejó 14 personas lesionadas, entre ellas 11 uniformados y tres civiles, además de importantes daños en instalaciones oficiales y establecimientos comerciales cercanos.De acuerdo con la información entregada por la Policía Nacional, la explosión ocurrió hacia las 3:15 de la madrugada, cuando un vehículo tipo NPR, es decir, un camión liviano de carga mediana, acondicionado con explosivos, fue abandonado frente a las instalaciones policiales y posteriormente activado.Las primeras investigaciones señalan como presuntos responsables a integrantes del Frente Urbano Carlos Germán Velasco Villamizar, estructura perteneciente al Frente de Guerra Urbano Nacional del ELN.Desde el lugar de los hechos, el director de la Policía Nacional, general William Rincón, explicó que el camión fue utilizado para ocultar el material explosivo bajo una carga de productos agrícolas.Según el oficial, el vehículo transportaba papa y zanahoria para camuflar cilindros y tanques equipados con explosivos, los cuales habrían sido activados de manera automática."Todo apunta a que es el ELN. Ese es un 'modus operandi' característico de este grupo terrorista", aseguró el general durante un recorrido por la zona afectada.Rincón confirmó que 11 policías resultaron heridos, de los cuales tres permanecen en estado grave, mientras que otros ocho continúan bajo observación médica. Además, tres civiles que se encontraban en los alrededores también sufrieron lesiones y reciben atención especializada.La detonación, además, provocó daños en al menos seis alojamientos policiales, instalaciones de la operación Esparta y nueve vehículos institucionales.La onda explosiva también afectó un edificio del banco BBVA y un concesionario de vehículos de Automarcol, ubicados frente al comando policial, además de generar afectaciones en la zona cercana a la Central de Abastos de Cúcuta.El general Rincón también fue enfático en que el atentado constituye una grave infracción al Derecho Internacional Humanitario, debido a que la explosión ocurrió junto al centro de sanidad de la institución.Según explicó, el lugar donde impactaron los explosivos presta atención médica permanente a policías y sus familias, por lo que el ataque vulneró la protección especial que tienen este tipo de instalaciones.Información conocida por las autoridades indica que, un día antes del atentado, el 31 de julio, había sido emitida una alerta de inteligencia en la que se advertía sobre la intención de estructuras del ELN de atacar unidades de la Fuerza Pública mediante artefactos explosivos. El reporte también señala que en la jurisdicción tienen presencia los frentes urbanos Carlos Germán Velasco Villamizar y Reinaldo Ardila Gómez, ambos pertenecientes al ELN.De acuerdo con esa evaluación de inteligencia, el atentado haría parte de una estrategia de la organización armada para incrementar acciones violentas en medio del cambio de gobierno, argumentando supuestos incumplimientos derivados del fallido proceso de paz y diferencias por la presencia de otros grupos armados ilegales en la región.Las autoridades también mantienen el seguimiento a posibles riesgos de nuevos ataques en el marco de la posesión presidencial prevista para el 7 de agosto, especialmente en ciudades como Bogotá y Cali, consideradas por los grupos armados como objetivos de alto impacto simbólico.Tras el atentado, el Gobierno nacional convocó un consejo extraordinario de seguridad en Cúcuta con la participación de la ministra de Defensa encargada, la cúpula militar, la Policía Nacional y autoridades regionales.El objetivo de la reunión será definir nuevas medidas estratégicas, tácticas y operacionales para responder a la escalada de violencia en Norte de Santander, mientras avanzan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables del atentado.
El Gobierno Nacional anunció una recompensa de hasta 200 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a los responsables del atentado con carro bomba registrado en la madrugada de este sábado frente al comando de la Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, un ataque que dejó al menos diez personas heridas, según el balance preliminar, entre ellas varios uniformados.La ministra de Defensa encargada, Angélica Verbel, rechazó el atentado y aseguró que todas las capacidades de la Fuerza Pública y de los organismos de investigación fueron desplegadas para esclarecer lo ocurrido.La funcionaria afirmó que quienes buscan sembrar terror "no quedarán impunes" y confirmó la recompensa de hasta $200 millones, cuya información será recibida bajo absoluta reserva a través de las líneas habilitadas por las autoridades. Además, expresó su solidaridad con las víctimas y sostuvo que el terrorismo no cambiará el rumbo de la ciudad ni del país.El atentado ocurrió en inmediaciones del comando de la Policía de Norte de Santander, a pocos metros de la Central de Abastos de Cúcuta, lo que obligó al cierre de vías y al despliegue de unidades especializadas para inspeccionar la zona y descartar nuevos riesgos.El director de la Policía Nacional, el general William Rincón, se desplazó a Cúcuta para verificar la situación de orden público y acompañar a los policías heridos y a sus familias. El oficial calificó el atentado como un acto "cobarde y despiadado" y confirmó que ocho uniformados resultaron lesionados y que un canino de la institución murió durante la explosión.Sectores políticos rechazan el ataque en CúcutaEl presidente electo, Abelardo De La Espriella, condenó el ataque contra la Policía Nacional, expresó su respaldo a los uniformados heridos y aseguró que los responsables deberán ser capturados y responder ante la justicia. También dijo, a través de su cuenta de X, que el terrorismo no intimidará al país ni frenará la voluntad de los colombianos de vivir en paz y con seguridad.En esa vía, el director del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Galán, atribuyó el deterioro de la seguridad al gobierno saliente de Gustavo Petro y aseguró que el próximo gobierno deberá recuperar el control del territorio, fortalecer la autoridad del Estado y enfrentar con mayor contundencia a los grupos armados.Mientras que el senador y excandidato presidencial del Pacto Histórico, Iván Cepeda, rechazó cualquier acto terrorista dirigido contra la población civil, la Fuerza Pública, dirigentes de oposición o incluso contra el acto de posesión presidencial. El congresista afirmó que la violencia no puede ser utilizada como herramienta política y pidió que las investigaciones permitan establecer plenamente la responsabilidad de los autores.En el ámbito regional, la Alcaldía de Cúcuta rechazó el atentado y manifestó solidaridad con los policías lesionados, sus familias y toda la institución.Además, el senador por Norte de Santander Wilmer Carrillo advirtió que este sería el tercer ataque contra la Policía en menos de una semana, luego de los hechos ocurridos en Puerto Lleras y en la vía hacia la Y de Astilleros. El congresista hizo un llamado al Gobierno Nacional y al gobierno entrante para priorizar la recuperación de la seguridad en Cúcuta y en todo Norte de Santander.Mientras tanto, el gobernador William Villamizar suspendió su agenda oficial para liderar las acciones de seguridad en el área metropolitana de Cúcuta, donde ya se adelanta un consejo de seguridad para establecer quiénes están detrás de este nuevo atentado.
Un fuerte atentado terrorista sacudió a Cúcuta en las primeras horas de la madrugada de este sábado. La detonación de un camión cargado con explosivos cerca de una sede policial y una concurrida zona comercial dejó un saldo preliminar de diez personas lesionadas y graves daños materiales en la zona.Al menos 10 heridos y afectación a la Fuerza PúblicaDe acuerdo con la información suministrada por las autoridades, la detonación dejó al menos 10 personas heridas, entre las cuales se cuentan siete uniformados de la Policía Nacional y tres civiles. Los lesionados fueron trasladados a centros asistenciales cercanos, donde reciben atención médica mientras las autoridades avanzan en la consolidación del balance oficial sobre su estado de salud.Los videos de la tragediaEn redes sociales y grabaciones de ciudadanos se observa la magnitud del choque y los momentos de pánico posteriores a la explosión. Las imágenes muestran las llamas consumiendo los restos del vehículo en medio de la calle, una densa nube de humo acordonando el sector y decenas de residentes atónitos saliendo a las calles mientras arribaban las ambulancias y patrullas de policía.Las autoridades locales y la Policía Nacional iniciaron las investigaciones correspondientes para determinar la autoría del ataque y ubicar a los responsables de este grave hecho que vuelve a sembrar zozobra en la región de frontera.Cierre vial y emergencia cerca de la Central de AbastosEl atentado ocurrió en inmediaciones del Comando de Policía de Norte de Santander y a pocos metros de la Central de Abastos de Cúcuta (Cenabastos), uno de los centros de acopio y comercio más concurridos de la ciudad.Como medida de precaución, la Fuerza Pública ordenó el cierre total de las vías de acceso a la zona, al tiempo que unidades especializadas antiexplosivos y organismos de socorro inspeccionan el perímetro para descartar la presencia de otros dispositivos o riesgos adicionales para la comunidad.
Un camión bomba explotó en la madrugada de este sábado en inmediaciones del comando de Policía de Norte de Santander, en Cúcuta, en un hecho que generó una fuerte movilización de las autoridades y mantiene restringida la movilidad en el sector.De acuerdo con la información preliminar, el atentado dejó al menos 10 personas heridas, de las cuales siete serían uniformados de la Policía Nacional. Los lesionados reciben atención mientras las autoridades avanzan en la verificación de su estado de salud y en la consolidación del balance oficial.La explosión se registró también a pocos metros de la Central de Abastos de Cúcuta, una de las principales zonas comerciales de la ciudad. Como medida de seguridad, las autoridades ordenaron el cierre de esta importante vía de acceso, mientras organismos de emergencia y unidades especializadas inspeccionan el lugar para descartar nuevos riesgos.Hasta el momento no se ha informado oficialmente sobre los responsables del ataque ni sobre la magnitud de los daños materiales ocasionados por la detonación. Equipos de la Policía y demás organismos de seguridad permanecen en la zona adelantando las primeras labores de investigación.Se espera que en las próximas horas las autoridades entreguen un reporte oficial con información consolidada sobre el número de víctimas, las afectaciones causadas por la explosión y las hipótesis que se manejan sobre este nuevo hecho de violencia en la capital de Norte de Santander.Ante este hecho, el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, anunció la suspensión de su visita a Chitagá con el fin de liderar las acciones de seguridad en el área metropolitana de Cúcuta.Además, el senador Wilmer Carrillo se pronunció a través de su cuenta de X: "Es el tercer ataque contra la Policía en menos de una semana, tras los hechos ocurridos en Puerto Lleras (zona rural de Cúcuta) y en la vía a la Y de Astilleros".El congresista también expresó su solidaridad con la Policía Nacional, los familiares de los uniformados y los residentes de este sector de Cúcuta, quienes vivieron una noche de terror tras el atentado.
Las autoridades departamentales confirmaron un grave hecho de orden público registrado en la zona rural de la capital de Norte de Santander. El comandante de la estación de Policía de Puerto Lleras, mayor Jorge Luis Vargas Manrique, fue blanco de un atentado con ráfagas de fusil cuando se desplazaba en una camioneta oficial blindada.De acuerdo con el reporte oficial, un patrullero, identificado como Holguer Jaimes, también se encontraba en el vehículo cuando se produjo el ataque. Dos hombres armados interceptaron la camioneta en la que se desplazaba el oficial y se conoció que los atacantes abrieron fuego contra el vehículo oficial, impactando la carrocería en repetidas ocasiones. A pesar de la magnitud del hostigamiento, se confirmó que el comandante y el patrullero lograron salir ilesos del incidente.Le puede interesar: Ejército desmantela depósito de explosivos del ELN y evita atentados en Norte de SantanderSegún la información conocida hasta el momento, hombres armados abrieron fuego contra el vehículo en el sector donde tiene injerencia el ELN y las disidencias del frente 33 de las Farc. La camioneta terminó con daños que superan el 80 por 100 de su estructura externa, evidenciando la intensidad del ataque. Pese a la magnitud de la acción armada y a los múltiples impactos que recibió el costado izquierdo de la camioneta, el blindaje protegió a los uniformados, quienes resultaron ilesos.Las autoridades adelantan un amplio operativo para ubicar a los responsables y establecer cuáles de los grupos armados que delinquen la zona estarían detrás de este hecho violento.
En una operación conjunta entre el Ejército Nacional y la Policía Nacional, fue desmantelado un depósito ilegal de explosivos que pertenecería al frente Juan Fernando Porras Martínez de la guerrilla del ELN, en zona rural del municipio de Santiago, Norte de Santander.Durante la operación fueron hallados dos cilindros de 10 y 20 kilogramos, acondicionados con explosivo tipo ANFO, dos bultos con aproximadamente 100 kilogramos del mismo material y tres artefactos explosivos de cinco kilogramos cada uno. De acuerdo con las autoridades, cada dispositivo contaba con un sistema de iniciación eléctrico, lo que evidenciaría que estaban listos para ser utilizados.Además del material explosivo, los uniformados encontraron una bandera, un brazalete y una pañoleta con distintivos del ELN, elementos que serán incorporados a la investigación.La acción militar se desarrolló en el marco del Plan de Campaña Ayacucho Plus, mediante labores de inteligencia adelantadas por soldados del Gaula Militar Norte de Santander, en coordinación con unidades de la SIJIN Antinarcóticos, quienes ubicaron el escondite en la vereda Cacahualá.El Ejército Nacional informó que el material fue destruido de manera controlada por personal especializado, evitando que fuera empleado para ejecutar posibles acciones terroristas contra la población civil o la Fuerza Pública.Norte de Santander continúa siendo una de las regiones con mayor presencia del ELN y otros grupos armados ilegales, especialmente en corredores estratégicos utilizados para actividades delictivas. En este escenario, las operaciones militares buscan neutralizar las capacidades logísticas de estas organizaciones y reducir el riesgo de atentados en el departamento.La Trigésima Brigada del Ejército reiteró el llamado a la comunidad para denunciar cualquier actividad sospechosa a través de la línea 107 Antiterrorismo.
La salida de Richard Páez del Cúcuta Deportivo no estuvo relacionada únicamente con los resultados deportivos. El entrenador venezolano reveló en entrevista con Blog Deportivo que decidió acordar su salida del club después de recibir amenazas directas a través de WhatsApp, mientras que la gerencia deportiva también recibió mensajes intimidatorios en los que se advertía sobre posibles riesgos para su integridad si dirigía el siguiente partido.Páez explicó que su proyecto buscaba cambiar la identidad futbolística del equipo y construir una propuesta más ofensiva, pero reconoció que necesitaba tiempo para consolidarla. También recordó que en el primer semestre consiguió 16 puntos y que confiaba en que el trabajo comenzaba a mostrar resultados, especialmente después de la llegada de nuevos refuerzos.Sin embargo, la salida de varios jugadores importantes y la tardanza en la llegada de los refuerzos dificultaron el proceso durante el segundo semestre. Páez aseguró que tres de los primeros partidos fueron disputados como visitante con un equipo todavía en formación y que, posteriormente, las derrotas aumentaron la presión sobre el proyecto.“Cuando llegamos y perdemos tres partidos (incluyendo copa) y viene el partido de local, que es donde yo considero debería haber salido la idea conceptual de cambiar, de transformar con un resultado ganador, se presentó el problema de que hubo amenazas directas hacia mí a través de vía WhatsApp”, relató.El entrenador explicó que las intimidaciones también fueron dirigidas a la gerencia deportiva del Cúcuta y que el contenido de los mensajes era particularmente grave. Manifestó que era una amenaza directamente para él y no por el rendimiento del equipo."Es un mensaje de una persona que indudablemente representa odio, representa una actitud violenta y una actitud amenazante (...) No es un mensaje simplemente generalizado, sino directamente al ‘Veneco’ que dirige al Cúcuta Deportivo, y que no permitirían que nunca más dirigiera un partido porque no tenía las condiciones para hacerlo”, agregó.Ante esta situación, Páez acudió a los directivos del club para conocer qué garantías podían ofrecerle de cara al siguiente encuentro. La respuesta, según el entrenador, fue que no podían garantizar su seguridad.Páez lamentó que las amenazas terminaran truncando un proyecto que, según su versión, tenía como objetivo construir un Cúcuta competitivo y no limitarse únicamente a evitar el descenso. “Me da dolor que un proyecto que tenía un trabajo de siembra, y que eso lleva su momento”, concluyó.
Durante su gira por las ciudades más afectadas por el terremoto con epicentro en Chocó, el presidente Abelardo de la Espriella llegó hasta Manizales donde encabezó una nueva sesión del Puesto de Mando Unificado para atender afectaciones en la ciudad.Tras el encuentro del que participaron autoridades regionales y locales, De la Espriella anunció una serie de medidas para mitigar, principalmente en materia económica, el impacto por la emergencia a comerciantes y ciudadanos.Entre los principales anuncios, así como lo había hecho en Pereira, el mandatario reveló alivios en materia de pagos de servicios públicos para habitantes del departamento de Caldas.“El gobierno ha planteado el siguiente alivio: vamos a asumir desde el Gobierno nacional el pago de los servicios públicos de esas personas afectadas por tres meses, para que todos encuentren un alivio en medio de esta tragedia terrible que enluta el pueblo colombiano“, puntualizó.Le puede interesar: Gobierno anunció alivios en servicios y subsidios de arriendo para afectados por terremoto en CaldasDe igual manera, para el caso de Manizales, el jefe de Estado destacó en los próximos días el desembolso de 1.150 subsidios de arriendo para familias que debieron evacuar sus viviendas ante afectaciones o colapsos de las infraestructuras.De igual manera, aseguró que ya entregó órdenes expresas a la ministra de Cultura Paola Holguín para que se adelanten las acciones que permitan atender los daños estructurales que sufrió la Catedral Metropolitana, principalmente en su nave oriental, desplomada parcialmente.En materia de balance tras más de 48 horas del fuerte terremoto, en la capital de Caldas se mantiene la cifra de cinco personas fallecidas, 112 heridas, otras 142 en el albergue dispuesto en el coliseo mayor y casi tres mil reportes de afectaciones estructurales.De igual manera, hay 24 colegios públicos cuya infraestructura se encuentra en estado crítico y 25 edificios públicos en riesgo.
El expresidente Gustavo Petro envió una carta a la mesa directiva del Senado en la cual pide permiso para salir del país por el próximo año.“En cumplimiento de lo dispuesto en el numeral 3 del artículo 173 de la Constitución Política de Colombia y el artículo 323 de la Ley 5ª de 1992 (Reglamento del Congreso), me dirijo a ustedes para solicitar respetuosamente la autorización previa de la Plenaria del Senado de la República para salir del territorio nacional”, señala el documento enviado por Petro. El mandatario dice que tiene que atender algunos compromisos de carácter académico y político, entre otros.“En cumplimiento con el artículo 196 de la Constitución Nacional de Colombia, dar permiso durante la vigencia de un año para atender compromisos fuera del país de carácter personal, social, político y académico durante todo el año consiguiente al ejercicio de mis funciones como Presidente de la República”, agrega Petro.Es importante recordar que, durante el año siguiente a la terminación de su mandato, quien haya ocupado la presidencia debe pedir permiso al Senado para salir del territorio nacional.“Agradezco de antemano se disponga lo pertinente para que la presente solicitud sea sometida a consideración y votación de la Honorable Plenaria del Senado de la República en la sesión más próxima”, menciona en el documento el expresidente.
La solidaridad con los damnificados por el terremoto que afectó a diferentes regiones de Colombia continúa sumando nombres del mundo del deporte y el entretenimiento. El cantante colombiano Ryan Castro anunció, junto al futbolista español Lamine Yamal, el envío de aviones con ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas. De acuerdo con lo informado en la publicación del Instagram del cantante de reguetón, el primer vuelo ya despegó con destino a Cali, mientras que para este miércoles está previsto el envío de otros dos aviones hacia el Chocó.Ryan Castro también explicó que puso sus plataformas a disposición para ayudar a las personas afectadas y facilitar la llegada de donaciones a las ciudades más afectadas por el terremoto de 7.4 que sucedió este lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana. “Colombia estamos haciendo todo para ayudar en la situación que estamos viviendo, quiero aprovechar esta publicación para visibilizar todas esas situaciones de personas y sectores que necesitan urgente atención, por favor dejar en los comentarios para darle movimiento y entre todos lograr salvar la vida de las personas que se encuentran aún atrapadas”, se lee en la publicación.El cantante también confirmó que la primera aeronave ya salió una carga de ayudas destinada a Cali y anunció que la operación humanitaria continuará en las próximas horas. “Ahora mismo ya despegó el avión que junto a mi equipo hará llegar a Cali nuestra primera carga de ayudas, mañana continuamos con dos aviones hacia Chocó y déjenos acá en este post los lugares que debemos movernos rápido”, escribió Castro en la publicación, en la que además agradeció al futbolista Lamine Yamal por ayudar a visibilizar la emergencia.El artista aseguró que la iniciativa cuenta con el respaldo de las compañías aéreas con las que trabaja habitualmente y que también habilitaron mecanismos para recibir donaciones económicas.“Mucha fuerza a todo el pueblo colombiano. La verdad que es una desgracia lo que ha pasado, pero bueno, mandamos todo nuestro apoyo”, manifestó Yamal en el video que compartió Ryan Castro en su cuenta de Instagram.Esta iniciativa se suma a las diferentes muestras de solidaridad que han surgido desde el deporte, la música y otros sectores, en medio de una emergencia que ha llevado a distintas personalidades a poner sus recursos y plataformas al servicio de los damnificados por el terremoto más fuerte que ha vivido el país en este siglo.
Ante la declaratoria de alerta naranja por el aumento en la actividad del volcán Puracé, la Procuraduría General de la Nación hizo un llamado urgente a entidades del orden nacional y territorial para activar de inmediato los planes de emergencia, fortalecer la capacidad de respuesta y garantizar la protección de las comunidades en el departamento del Cauca.A través de la Circular 003, firmada por el delegado para la Gestión y Gobernanza Territorial, Francisco Canossa Guerrero, la Procuraduría instruyó a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) a mantener activa la coordinación nacional y territorial, articular los recursos necesarios y liderar las capacidades de respuesta de los organismos de socorro frente a cualquier eventualidad derivada de la actividad volcánica.El llamado también se extendió a la Gobernación del Cauca, a la que se le solicitó fortalecer la respuesta departamental y brindar apoyo logístico, técnico y financiero a los municipios con menor capacidad institucional. En ese mismo sentido, las alcaldías de Inzá, Popayán, Puracé, Rosas, Sotará, Timbío y Totoró deberán adoptar medidas de alistamiento, prevención y mitigación, así como actualizar sus planes de gestión del riesgo.Uno de los puntos clave del requerimiento es la adecuación de albergues temporales, los cuales deberán contemplar no solo la atención de las personas, sino también de animales, en un enfoque integral de la gestión del riesgo. Estas acciones deberán desarrollarse con la participación activa de resguardos y cabildos indígenas, reconociendo su papel fundamental en los territorios.De igual forma, el Ministerio Público instó a los ministerios del Interior, Salud, Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Defensa, Vivienda, Ambiente, Agricultura, Comercio y Transporte, así como a las empresas prestadoras de servicios públicos y a la Superintendencia de Servicios Públicos, a activar sus planes sectoriales de contingencia. El objetivo de estas directrices es asegurar la continuidad en la prestación de servicios esenciales, evaluar la capacidad hospitalaria, proteger la infraestructura crítica y garantizar canales de comunicación oportunos con las comunidades aledañas al volcán.Este llamado se da en medio de los reportes del Servicio Geológico Colombiano, que evidencian un incremento sostenido en la actividad sísmica del volcán Puracé, con eventos localizados a menos de un kilómetro de profundidad, así como la emisión de columnas de gases y ceniza, la expulsión de dióxido de azufre y el aumento en las concentraciones de dióxido de carbono en el suelo.Las autoridades mantienen el monitoreo constante de este volcán, ubicado en el departamento del Cauca, mientras avanzan las acciones preventivas para mitigar riesgos y proteger a la población ante un posible escenario de mayor actividad.