La Procuraduría General de la Nación anunció una investigación disciplinaria contra los agentes de la Policía de Cartagena, Nelson Enrique Martínez Balceiro y Yuliana Jaramillo Mazo, por un presunto abuso de autoridad durante un procedimiento en un centro comercial de Cartagena.La Procuraduría Provincial de Instrucción de Cartagena los investiga porque, al parecer, se habrían extralimitado al momento de retirar de uno de los locales del lugar a una mujer que reclamaba su liquidación laboral. Los policías la esposaron a pesar de tener una bebé de dos meses en sus brazos y estar acompañada por otro menor. El órgano de control busca definir si los agentes cumplieron los protocolos establecidos en la ley.El Ministerio Público anunció que solicitará los protocolos de seguridad que maneja el establecimiento comercial donde ocurrieron los hechos.Cabe recordar que, la mujer aseguró que trabajó para la empresa Jon Sonen un año y seis meses y, que ya han pasado dos años desde que esta empresa la despidió sin justa causa, por lo que continúa reclamando su liquidaciónPor su parte, la Defensoría del Pueblo aseguró que sigue este caso desde febrero y, que pesar de un fallo de una acción de tutela a favor de la mujer, el 14 de mayo de este año, la empresa no ha cumplido con sus obligaciones.¿Qué pasó en el local de Jon Sonen en Catagena?Hay gran indignación en Cartagena luego de que se conociera un video en el que una mujer que se encontraba junto a sus dos pequeños hijos fue esposada y retirada por la Policía de una tienda del reconocido diseñador Jon Sonen en el centro histórico de la ciudad, mientras reclamaba el pago, de lo que asegura, le corresponde por concepto de liquidación.En las imágenes, que rápidamente se hicieron virales en redes sociales, se observa cómo la mujer, que lleva en brazos a su pequeña hija, es conducida por agentes de la Policía que le piden salir de la tienda.Le puede interesar:
En medio del escándalo que rodeó el caso de la señora Norelys Álvarez, quien fue sacada esposada del centro comercial Serrezuela de Cartagena cuando reclamaba su liquidación en una tienda de Jon Sonen, el diseñador barranquillero se pronunció en entrevista con Mañanas Blu y aseguró que cumplió con la ley. "Hay personas que no entran en razón, que no hacen sino reclamar lo que no está dictado por la ley laboral. A ella se le comenzaron a hacer pagos de esa liquidación y es allí donde comienza toda una disputa donde instaura una tutela. Ella dice que no fue atendida, pero la ley dice que debe hacerse antes de cinco días por un juez. Esa tutela fue respondida y fallada a favor de la compañía, eso reposa en la carpeta de los documentos. Ella ha instalado dos o tres tutelas. Nunca se ha dirigido al Ministerio de Trabajo, llegó a la Defensoría del Pueblo que es una entidad que no atiende ninguna disputa laboral", sostuvo Sonen. Según el diseñador, la disputa laboral surgió porque Álvarez se negó a firmar la hoja de recibo de la liquidación para tomar la decisión de entutelar y que esa fue la razón por la que el dinero tuvo que consignarse en un depósito judicial. "Ella siempre tuvo unas pretensiones de liquidación por las que nunca quiso firmar la hoja de recibo, porque a todo empleado cuando se le termina un contrato laboral, se le envía la carta de de liquidación y hay una firma de aceptación que debe firmar el empleado. Ella nunca entendió los valores. El valor de su liquidación era 4.467.000 pesos", sostuvo el empresario. Sonen aseguró que el proceso laboral tuvo lugar justo en medio de la pandemia y que durante 10 meses enfrentó una difícil situación económica debido a que los almacenes no pudieron operar. El diseñador sostuvo que debido a las dificultades, no pudo realizar entonces el pago total de la liquidación y se realizaron “abonos” antes de hacer el pago total del saldo pendiente el pasado mes de septiembre a través del depósito judicial.“Quedó un saldo pendiente y ella aduce que ese no es el valor. Ante eso le tratamos de explicar que era el valor correcto, sin embargo, ella instauró una demanda y al tener la demanda, ya que hay contestar con un depósito judicial, el pago se hizo desde el 15 de septiembre. Hoy la señora no puede reclamar el dinero porque está en el depósito en espera que se resuelva la decisión del juez laboral”, indicó Sonen. Sobre la denuncia de Norelys Álvarez, quien aseguró que su salida se debió a su negativa a trasladarse a trabajar a una tienda en Yopal, Casanare, Sonen calificó el procedimiento como normal. "Todo esto se enreda porque la persona tiene que firmar la aceptación de la liquidación. No lo quiso aceptar. El contrato laboral se terminó porque cuando una persona firma un contrato con la compañía, hay varios puntos de venta en distintas ciudades y hay traslados que se generan. La dirección comercial determinó que había una vacante en otro punto, es muy frecuente que eso se dé", señaló.Según el diseñador, en varias ocasiones el departamento de recursos humanos de la empresa se ha puesto en contacto con la mujer para explicarle en qué etapa se encuentra el proceso y afirmó, además, que no fue desde su establecimiento que se hizo el llamado a la Policía.“No solicitamos el uso de la fuerza pública, entiendo que fue el centro comercial y creo que por el nivel de ruido, creo que fueron ellos que lo solicitaron, y la verdad lamentamos que eso haya sucedido”, sostuvo.Vea esta información en Noticias Caracol:
Norelys Álvarez, la mujer que fue retirada por la Policía en una reconocida tienda del diseñador Jon Sonen en Cartagena, denunció que le deben el pago de toda su liquidación luego de haber trabajado allí por más de un año y medio y de donde fue despedida por “justa causa” por no aceptar un traslado de sede.En diálogo con Mañanas Blu, dio su versión luego de que se difundiera un video, grabado por su propia hija, en el que se ve cómo la Policía la esposa y la saca de la tienda. Según contó, “no hubo ningún detonante” para que la situación llegara a tal punto de necesitar patrulleros.En ese sentido, aclaró que antes de su despido le dieron unas vacaciones porque estaba en embarazo, pero una vez volvió a reportarse empezaron los problemas, pues le decían que no debía trabajar aún y luego, finalmente, le comunicaron que se tenía que trasladar a otro punto de venta, a lo que ella se negó porque su hija era recién nacida.“Hay una carta que la empresa me envía de un traslado para Yopal, Casanare. Yo desconocía todo, fui a solicitar ayuda y un abogado me explica por qué no puedo aceptar ese traslado, cómo me iba a ir cuando tenía una niña de seis meses y un niño, además de mi mami, quien me cuidaba los niños; yo era el sustento de ese hogar”, aseguró Álvarez.Norelys, quien es ciudadana venezolana y vive en Colombia desde hace cinco años, añadió que fue en ese momento que le notificaron su despido “por justa causa” porque no se acopló a los cambios del empleador.“Por no aceptar el cambio, por eso ellos me despiden. En la empresa no me explicaron porqué me movían de punto, solo hablaba de un traslado (…) Yo no podía”, recalcó en entrevista con Blu Radio.Según dijo, la tienda Jon Sonen le debe una liquidación de más de cuatro millones de pesos y que aún no entiende por qué no se la han cancelado; detalló, finalmente, que trabajó allí como asesora, se encargaba del aseo, de surtir mercancía, entre otras tareas del reconocido local.Escuche la entrevista completa en Mañanas Blu:Vea el polémico video aquí:
Este martes, en medio del escándalo por la revelación de un video que muestra la forma en que un policía esposó a una mujer que reclamaba su liquidación en una tienda de Jon Sonen en Cartagena, el Ministerio de Trabajo tomó la decisión de cerrar el establecimiento tras verificar que los trabajadores no estaban afiliados a Administradora de Riegos laborales (ARL).Blu Radio conoció el documento de los inspectores de trabajo y seguridad social, en el cual consta la acción administrativa y su justificación. “Los funcionarios comisionados, el 29 de noviembre de 2022, se trasladaron a las instalaciones del establecimiento de comercio almacén ‘Jon Sonen Serrezuela’, donde se pudo verificar no afiliación y pagos a riesgos laborales a través de entrevista a trabajadores y consulta en la página de la administradora de riesgos laborales”, cita el documento.Este miércoles, también, la Procuraduría anunció la apertura de una indagación preliminar a los policías que esposaron a la mujer, identificada como Norelys Álvarez. De acuerdo con el Ministerio Público, al parecer, los uniformados pudieron incurrir extralimitación de sus funciones. "Al parecer, los agentes se habrían extralimitado al momento de retirar del local a una mujer que reclamaba su liquidación laboral, pues la esposaron a pesar de tener una bebé en sus brazos y estar acompañada por otro menor de edad", comunicó la entidad. La Procuraduría dijo que con la indagación preliminar se verificará si los uniformados incurrieron en falta disciplinaria y si en el procedimiento hubo alguna causal de exclusión de responsabilidad. Caso viralEl caso de la mujer, Norelys Álvarez, generó profunda repercusión e indignación nacional luego de que el video fuese compartido en redes sociales. En las imágenes, se observa cómo la mujer, que llevaba en sus brazos a una de sus hijas, es conducida por agentes de la Policía que le exigen salir de la tienda.“Me están sacando de la tienda que me debe más de dos millones de pesos hace dos años y no me quieren cancelar, llamaron a la Policía y se niegan a contestar”, dice visiblemente exaltada la madre, mientras su pequeña hija llora, y los uniformados le colocan las esposas."No estaba haciendo escándalo"En diálogo con Blu Radio, Norelis Álvarez, la mujer que aparece en el video, relató que este momento fue grabado por su hijo de 8 años, quien estaba con ella durante el incidente y que no llegó a la tienda a “armar ningún tipo de escándalo”, sino a reclamar lo que le corresponde por derecho.“Yo llegué a la tienda y pedí que llamaran a la persona de recursos humanos, que me dieran una respuesta, que yo soy madre soltera, tengo tres meses sin trabajo, yo estoy aquí sola y de repente ellos llamaron a la Policía. Yo no estaba haciendo ningún tipo de escándalo y la Policía insistía en que debía salir porque yo estaba alterando el orden público, que estaba espantando a los clientes, y entonces me dijeron que me iban a sacar esposada”, contó.De acuerdo a la madre, durante más un año y seis meses trabajó para la reconocida tienda y en octubre de 2020 decidieron terminar su contrato laboral, sin que hasta la fecha le hayan pagado liquidación.“Después de regresar de vacaciones en el correo me encontré una carta de un traslado a Yopal, Casanare. Yo no me podía ir a otra ciudad con dos niños menores de edad y sola busqué ayuda de un abogado y la empresa me envió a descargos. Yo no quise firmar los descargos y fue en ese momento que ellos decidieron despedirme por no ajustarme a los cambios de mi empleador y ya después de ahí no me han pagado la liquidación”, dijo.Desde entonces, según cuenta la mujer, inició todo un proceso legal para lograr el pago de lo que le corresponde por ley, sin embargo, no ha tenido efecto.“Yo decidí llegar hasta allá porque estoy desesperada, no tengo empleo hace tres meses, no tengo cómo sostener a mis hijos. Yo no pretendo ni lucrarme de nada, ni ponerlos a ellos mal, mi idea es solamente que me cancelen el dinero que me deben, que yo trabajé, no es algo ni siquiera regalado ni prestado, es algo que yo me gané”, aseguró la madre de 31 años, quien llegó desde Venezuela a Cartagena hace cinco años.Vea esta información en Noticias Caracol:
La Procuraduría anunció que indagará de forma preliminar a los policías que esposaron a una mujer que reclamaba el pago de su liquidación en una tienda del diseñador Jon Sonen en Cartagena . De acuerdo con el Ministerio Público, al parecer, los uniformados pudieron incurrir extralimitación de sus funciones. "Al parecer, los agentes se habrían extralimitado al momento de retirar del local a una mujer que reclamaba su liquidación laboral, pues la esposaron a pesar de tener una bebé en sus brazos y estar acompañada por otro menor de edad", comunicó la entidad. La Procuraduría dijo que con la indagación preliminar se verificará si los uniformados incurrieron en falta disciplinaria y si en el procedimiento hubo alguna causal de exclusión de responsabilidad. El caso de la mujer, Norelis Álvarez, generó profunda repercusión e indignación nacional luego de que el video fuese compartido en redes sociales. En las imágenes, se observa cómo la mujer, que llevaba en sus brazos a una de sus hijas, es conducida por agentes de la Policía que le exigen salir de la tienda.“Me están sacando de la tienda que me debe más de dos millones de pesos hace dos años y no me quieren cancelar, llamaron a la Policía y se niegan a contestar”, dice visiblemente exaltada la madre, mientras su pequeña hija llora, y los uniformados le colocan las esposas."No estaba haciendo escándalo"En diálogo con Blu Radio, Norelis Álvarez, la mujer que aparece en el video, relató que este momento fue grabado por su hijo de 8 años, quien estaba con ella durante el incidente y que no llegó a la tienda a “armar ningún tipo de escándalo”, sino a reclamar lo que le corresponde por derecho.“Yo llegué a la tienda y pedí que llamaran a la persona de recursos humanos, que me dieran una respuesta, que yo soy madre soltera, tengo tres meses sin trabajo, yo estoy aquí sola y de repente ellos llamaron a la Policía. Yo no estaba haciendo ningún tipo de escándalo y la Policía insistía en que debía salir porque yo estaba alterando el orden público, que estaba espantando a los clientes, y entonces me dijeron que me iban a sacar esposada”, contó.De acuerdo a la madre, durante más un año y seis meses trabajó para la reconocida tienda y en octubre de 2020 decidieron terminar su contrato laboral, sin que hasta la fecha le hayan pagado liquidación.“Después de regresar de vacaciones en el correo me encontré una carta de un traslado a Yopal, Casanare. Yo no me podía ir a otra ciudad con dos niños menores de edad y sola busqué ayuda de un abogado y la empresa me envió a descargos. Yo no quise firmar los descargos y fue en ese momento que ellos decidieron despedirme por no ajustarme a los cambios de mi empleador y ya después de ahí no me han pagado la liquidación”, dijo.Desde entonces, según cuenta la mujer, inició todo un proceso legal para lograr el pago de lo que le corresponde por ley, sin embargo, no ha tenido efecto.“Yo decidí llegar hasta allá porque estoy desesperada, no tengo empleo hace tres meses, no tengo cómo sostener a mis hijos. Yo no pretendo ni lucrarme de nada, ni ponerlos a ellos mal, mi idea es solamente que me cancelen el dinero que me deben, que yo trabajé, no es algo ni siquiera regalado ni prestado, es algo que yo me gané”, aseguró la madre de 31 años, quien llegó desde Venezuela a Cartagena hace cinco años.Vea esta información en Noticias Caracol:La versión de Jon SonenEl diseñador barranquillero Jon Sonen dio su versión de los hechos y aseguró que por cuenta de la crisis económica generada por la pandemia, la empresa no pudo realizar el pago total de la liquidación y que se realizaron “abonos” antes de hacer el pago total del saldo pendiente el pasado mes de septiembre a través de un depósito judicial.“Quedó un saldo pendiente y ella aduce que ese no es el valor. Ante eso le tratamos de explicar que era el valor correcto, sin embargo, ella instauró una demanda y al tener la demanda, ya que hay contestar con un depósito judicial, el pago se hizo desde el 15 de septiembre. Hoy la señora no puede reclamar el dinero porque está en el depósito en espera que se resuelva la decisión del juez laboral”, explicó en diálogo con BLU Radio.Según el diseñador, en varias ocasiones el departamento de recursos humanos de la empresa se ha puesto en contacto con la mujer para explicarle en qué etapa se encuentra el proceso y afirma, además, que tampoco hicieron llamado a la Policía.“No solicitamos el uso de la fuerza pública, entiendo que fue el centro comercial y creo que por el nivel de ruido, creo que fueron ellos que lo solicitaron, y la verdad lamentamos que eso haya sucedido”, sostuvo.Lo que dijo la Policía La Policía Metropolitana de Cartagena indicó, a su vez, que tras recibir el llamado y atender el caso intentaron hacer uso de la mediación, pero no fue posible.“Tras hacer uso de los recursos de mediación y con el propósito de garantizar la protección los derechos de los niños, de la misma mujer y de las personas que se encontraban en el establecimiento y que pudieran afectar su integridad, los uniformados procedieron a esposarla y a realizar expulsión de domicilio de conformidad con el artículo 177 de la Ley 1801 de 2016”, detallaron través de un comunicado.Explicaron, además, que fuera del establecimiento les retiraron las esposas a la mujer y le impusieron una orden de comparendo.Mintrabajo selló la tiendaEl presidente Gustavo Petro se sumó a las voces de rechazo en redes sociales por este caso. A través de Twitter el mandatario colombiano aseguró que “el respeto a las reglas laborales debían ser pan de todos los días."Deplorable este tratamiento a una trabajadora que es portadora de derechos”, indicó el mandatario.Por otro lado se conoció que el Ministerio de Trabajo selló temporalmente la lujosa tienda del diseñador Jon Sonen en Cartagena, donde la mujer fue expulsada.La tienda fue sellada tras una inspección al lugar, en el que se encontró que uno de los empleados del lugar no contaba con afiliación a ARL.
Hay gran indignación en Cartagena luego de que se conociera un video en el que una mujer que se encontraba junto a sus dos pequeños hijos fue esposada y retirada por la Policía de una tienda del reconocido diseñador Jon Sonen en el centro histórico de la ciudad, mientras reclamaba el pago, de lo que asegura, le corresponde por concepto de liquidación.En las imágenes, que rápidamente se hicieron virales en redes sociales, se observa cómo la mujer, que lleva en brazos a su pequeña hija, es conducida por agentes de la Policía que le piden salir de la tienda.“Me están sacando de la tienda que me debe más de dos millones de pesos hace dos años y no me quieren cancelar, llamaron a la Policía y se niegan a contestar”, dice visiblemente exaltada la madre, mientras su pequeña hija llora, y los uniformados le colocan las esposas.En diálogo con BLU Radio, Norelis Álvarez, la mujer que aparece en el video, relató que este momento fue grabado por su hijo de 8 años, quien estaba con ella durante el incidente y que no llegó a la tienda a “armar ningún tipo de escándalo”, sino a reclamar lo que le corresponde por derecho.“Yo llegué a la tienda y pedí que llamaran a la persona de recursos humanos, que me dieran una respuesta, que yo soy madre soltera, tengo tres meses sin trabajo, yo estoy aquí sola y de repente ellos llamaron a la Policía. Yo no estaba haciendo ningún tipo de escándalo y la Policía insistía en que debía salir porque yo estaba alterando el orden público, que estaba espantando a los clientes, y entonces me dijeron que me iban a sacar esposada”, contó.De acuerdo a la madre, durante más un año y seis meses trabajó para la reconocida tienda y en octubre de 2020 decidieron terminar su contrato laboral, sin que hasta la fecha le hayan pagado liquidación.“Después de regresar de vacaciones en el correo me encontré una carta de un traslado a Yopal, Casanare. Yo no me podía ir a otra ciudad con dos niños menores de edad y sola busqué ayuda de un abogado y la empresa me envió a descargos. Yo no quise firmar los descargos y fue en ese momento que ellos decidieron despedirme por no ajustarme a los cambios de mi empleador y ya después de ahí no me han pagado la liquidación”, dijo.Desde entonces, según cuenta la mujer, inició todo un proceso legal para lograr el pago de lo que le corresponde por ley, sin embargo, no ha tenido efecto.“Yo decidí llegar hasta allá porque estoy desesperada, no tengo empleo hace tres meses, no tengo cómo sostener a mis hijos. Yo no pretendo ni lucrame de nada, ni ponerlos a ellos mal, mi idea es solamente que me cancelen el dinero que me deben, que yo trabajé, no es algo ni siquiera regalado ni prestado, es algo que yo me gané”, aseguró la madre de 31 años, quien llegó desde Venezuela a Cartagena hace cinco años.”El saldo pendiente se pagó a través de depósito judicial”: Jon SonenPor su parte, el diseñador barranquillero Jon Sonen señaló que por cuenta de la crisis económica generada por la pandemia, la empresa no pudo realizar el pago total de la liquidación y que realizaron “abonos” antes de hacer el pago total del saldo pendiente el pasado mes de septiembre a través de un depósito judicial.“Quedó un saldo pendiente y ella aduce que ese no es el valor. Ante eso le tratamos de explicar que era el valor correcto, sin embargo, ella instauró una demanda y al tener la demanda, ya que hay contestar con un depósito judicial, el pago se hizo desde el 15 de septiembre. Hoy la señora no puede reclamar el dinero porque está en el depósito en espera que se resuelva la decisión del juez laboral”, explicó en diálogo con BLU Radio.Según el diseñador, en varias ocasiones el departamento de recursos humanos de la empresa se ha puesto en contacto con la mujer para explicarle en qué etapa se encuentra el proceso y afirma, además, que tampoco hicieron llamado a la Policía.“No solicitamos el uso de la fuerza pública, entiendo que fue el centro comercial y creo que por el nivel de ruido, creo que fueron ellos que lo solicitaron, y la verdad lamentamos que eso haya sucedido”, sostuvo.La Policía Metropolitana de Cartagena indicó, a su vez, que tras recibir el llamado y atender el caso intentaron hacer uso de la mediación, pero no fue posible.“Tras hacer uso de los recursos de mediación y con el propósito de garantizar la protección los derechos de los niños, de la misma mujer y de las personas que se encontraban en el establecimiento y que pudieran afectar su integridad, los uniformados procedieron a esposarla y a realizar expulsión de domicilio de conformidad con el artículo 177 de la Ley 1801 de 2016”, detallaron través de un comunicado.Explicaron, además, que fuera del establecimiento les retiraron las esposas a la mujer y le impusieron una orden de comparendo.Presidente Petro se pronuncióEl presidente Gustavo Petro se sumó a las voces de rechazo en redes sociales por este caso. A través de Twitter el mandatario colombiano aseguró que “el respeto a las reglas laborales debían ser pan de todos los días."Deplorable este tratamiento a una trabajadora que es portadora de derechos”, indicó el mandatario.Por otro lado se conoció que el Ministerio de Trabajo selló temporalmente la lujosa tienda del diseñador Jon Sonen en Cartagena, donde la mujer fue expulsada.La tienda fue sellada tras una inspección al lugar, en el que se encontró que uno de los empleados del lugar no contaba con afiliación a ARL.Le puede interesar:
Una mujer falleció este sábado tras ser lanzada al vacío sin el equipo de seguridad por dos instructores durante un salto de bungee, según informó la Policía Militar.El hecho ocurrió cerca de las 10:00 hora local (13:00 GMT) en el municipio de Limeira, en el estado brasileño de São Paulo, durante una actividad realizada en la caminata de la Ponte do Esqueleto, una ruta de senderismo y turismo de aventura muy conocida en el interior de la región.El sendero cuenta con un viaducto ubicado a una altura que oscila entre los 30 y 35 metros, utilizado habitualmente para la práctica de actividades de alto impacto, como el 'bungee jump' y el 'rope jump'.Según los informes preliminares de la fuerza de seguridad, al momento del lanzamiento no se realizó la correcta fijación de los arneses y cables de seguridad, lo que provocó que la mujer fuera lanzada al vacío sin protección, causándole un politraumatismo.De acuerdo con el medio brasileño 'G1', la víctima fue identificada como Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, de 21 años, y al menos seis personas resultaron detenidas; dos de ellas intentaron huir hacia una zona boscosa y fueron capturadas gracias al helicóptero de la Policía Militar.El momento quedó registrado en un video que circula en redes sociales, en el que se escucha la desesperada reacción de los presentes al grito de "¡Gente, la cuerda!", al percatarse de que la víctima cayó sin ningún tipo de amarre.Las personas que presenciaron el hecho acudieron a socorrer a la joven e iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar. Sin embargo, cuando llegó el equipo médico, se constató su fallecimiento debido a la gravedad de las lesiones.
Una denuncia de presunto acoso hacia una estudiante prendió las alertas de los órganos de control en la Universidad de Cartagena.Según dio a conocer el Ministerio Público, la joven denunció ser víctima de un comportamiento inapropiado por parte de un docente de la Facultad de Odontología. De acuerdo con la denuncia, el profesor le habría enviado mensajes inapropiados a la estudiante, lo que, según ella, le generó incomodidad en su entorno académico.Para la Procuraduría Regional de Bolívar, el docente habría vulnerado normas del Código General Disciplinario que obligan a todo servidor público a tratar con respeto, imparcialidad y rectitud a las personas con quienes tenga relación por razón del servicio.De esta forma, la Procuraduría abrió un pliego de cargos al docente por estas actuaciones, que son consideradas como una falta disciplinaria grave a título de dolo.“Por presuntas conductas indebidas con una estudiante, la Procuraduría General de la Nación formuló pliego de cargos al docente de la Universidad de Cartagena, Antonio José Díaz Caballero”, indicó el Ministerio Público.
La presentación de Shakira durante la ceremonia inaugural del Mundial de 2026 sigue dando de qué hablar. Aunque la barranquillera fue una de las figuras más aplaudidas de la noche gracias a su actuación en el estadio Azteca de Ciudad de México, en redes sociales surgieron versiones que pusieron en duda su show.La artista colombiana interpretó su más reciente éxito, ‘Dai Dai’, en un espectáculo que combinó coreografías, efectos visuales y un mensaje enfocado en la unión de los países participantes. Sin embargo, poco después de finalizar el evento comenzaron a circular comentarios de usuarios que aseguraban que parte de la presentación habría sido realizada por una supuesta doble.Las especulaciones se multiplicaron rápidamente y apuntaron hacia una persona en particular: Rebeca Maiellano, más conocida en internet como Shakibecca. La venezolana ha ganado reconocimiento en distintos países por su notable parecido físico con la cantante y por sus presentaciones como tributo a la intérprete de ‘Hips Don’t Lie’.Entre las razones expuestas por quienes impulsaron la teoría se encontraban detalles como el uso de gafas oscuras por parte de Shakira durante buena parte de la presentación. Algunos usuarios interpretaron este elemento como una supuesta estrategia para ocultar la identidad de una imitadora, aunque nunca presentaron pruebas que respaldaran la afirmación.A la conversación también se sumó el hecho de que Shakibecca había promocionado recientemente presentaciones relacionadas con ‘Dai Dai’, situación que alimentó aún más los rumores en plataformas digitales.¿Qué dijo la imitadora de Shakira?Ante la creciente ola de comentarios, la propia imitadora decidió pronunciarse para despejar cualquier duda. A través de sus historias de Instagram, negó de manera categórica haber participado en la ceremonia oficial del Mundial.“Dejen su vacilación que yo estaba viendo a Shakira en el hotel St. Regis con mis amigos, no manchen”, escribió la creadora de contenido en una de sus publicaciones.Además, compartió videos para demostrar dónde se encontraba durante el evento. En las imágenes se le observa en una de las principales avenidas de Ciudad de México disfrutando del ambiente mundialista y siguiendo la presentación como una fan más.“Sí, sí estuve en la inauguración, pero viéndola desde Paseo de la Reforma”, agregó junto a una grabación en la que aparece realizando la coreografía de ‘Dai Dai’.El mensaje de Shakira tras los rumoresMientras tanto, Shakira optó por mantenerse al margen de la controversia. Horas después de la inauguración, la cantante utilizó sus redes sociales para compartir un mensaje centrado en el espíritu del campeonato y en los valores que considera fundamentales para el desarrollo de la sociedad.“Que este Mundial 2026 transcurra en paz y sea una fuente de alegría y unión para todos en el mundo”, expresó la artista colombiana.La barranquillera también aprovechó la atención que genera el torneo para recordar la importancia de garantizar oportunidades educativas para los niños en situación de vulnerabilidad, una causa que ha promovido durante años mediante la Fundación Pies Descalzos.Por ahora, las declaraciones de Shakibecca parecen haber puesto freno a las especulaciones sobre una presunta doble en la ceremonia.
Una joven de 24 años fue capturada tras un operativo que sacudió el barrio San Juan de Asunción, en Paraguay. Luego de varias semanas de seguimiento e intensas jornadas de investigación, agentes de la SEDAD y la Fiscalía de ese país desarticularon un foco de distribución de sustancias ilícitas que operaba bajo una fachada de redes sociales.La joven, identificada como Mónica Dayan Bóveda, aprovechaba su alta presencia en redes sociales para llevar a cabo los crímenes y el microtráfico. Según la investigación, la mujer no solamente usaba sus redes para mostrar su estilo de vida, sino que también eran una vitrina para captar clientes y coordinar transacciones.Las autoridades confirmaron que el uso de plataformas digitales era clave en el esquema comercial.Durante el allanamiento a la vivienda, que ya generaba gran preocupación entre los vecinos de la zona, los intervinientes incautaron los siguientes elementos de sospecha:Estupefacientes: 261,6 gramos de marihuana, 23,7 gramos de pasta base de cocaína y 6 gramos de clorhidrato de cocaína.Armamento: armas de fuego y municiones de diversos calibres.Evidencias tecnológicas: teléfonos celulares y dinero en efectivo."Hemos encontrado droga, marihuana, pasta base y otras evidencias que indicarían que, efectivamente, se estaba comercializando sustancia prohibida", explicaron las autoridades respecto al procedimiento.Fiscalía investiga el alcance de la red digitalEl caso no solo preocupa por el microtráfico en sí, sino por el entorno del operativo. Dentro de la propiedad allanada se encontraban varios menores de edad, un factor que añade complejidad a la situación legal de la detenida. Actualmente, el Ministerio Público se concentra en auditar minuciosamente las cuentas virtuales de la sospechosa para determinar el alcance real de esta red y desmantelar por completo el sistema de distribución.
El Hospital General de Medellín anunció que restringirá de manera temporal la atención a los afiliados de Comfachocó y Nueva EPS debido al incumplimiento en los pagos por parte de estas entidades promotoras de salud, una situación que, según la institución, pone en riesgo su sostenibilidad financiera.A través de un comunicado, el hospital informó que ambas EPS no realizaron el giro correspondiente a los servicios facturados durante mayo. De acuerdo con la entidad, Comfachocó adeuda cerca de 2.000 millones de pesos, mientras que la Nueva EPS tiene pendientes alrededor de 5.000 millones de pesos.La situación se suma a una cartera acumulada que asciende a 7.000 millones de pesos en el caso de Comfachocó y a 18.000 millones de pesos por parte de Nueva EPS. Según el hospital, estos retrasos afectan directamente sus finanzas y comprometen la prestación continua de los servicios de salud.Ante este panorama, la institución indicó que a partir del martes 16 de junio se verá obligada a restringir la atención a los usuarios de ambas EPS hasta que se garantice el pago de las obligaciones pendientes. Esto se suma a la suspensión de pacientes de Coosalud como indicó en su momento Juan David Arteaga, gerente del Hospital General de Medellín, ante a falta de pagos correspondientes a junio.A pesar de este panorama, el Hospital General de Medellín aclaró que continuará prestando los servicios de urgencias y aquellos procedimientos cuya interrupción pueda poner en riesgo la vida o la integridad de los pacientes, en cumplimiento de la normatividad vigente.Asimismo, hizo un llamado a los afiliados de Comfachocó y Nueva EPS para que se comuniquen con sus respectivas entidades y soliciten información sobre la red de prestadores de servicios de salud habilitada para su atención.