El proyecto del Regiotram del Norte, una de las apuestas de movilidad más ambiciosas para conectar a Bogotá con municipios como Zipaquirá, Cajicá y Chía, volvió a generar debate luego de que el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, expusiera públicamente tres reparos técnicos y urbanísticos que, según explicó, deben resolverse antes de avanzar definitivamente en la iniciativa.
Durante una entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, el mandatario distrital insistió en que Bogotá sí ha participado en las mesas técnicas del proyecto y negó las afirmaciones del presidente Gustavo Petro y de otros funcionarios nacionales sobre una supuesta ausencia del Distrito en las discusiones.
“Nosotros creemos que hay que avanzar en el Regiotram del Norte, pero hay que hacerlo bien”, afirmó Galán, quien aseguró que el Distrito está dispuesto a aportar 2,3 billones de pesos para la ejecución del proyecto, siempre y cuando se resuelvan varios aspectos críticos.
Los tres reparos de Bogotá al Regiotram del Norte
El alcalde explicó que las preocupaciones del Distrito se concentran en tres grandes ejes: el impacto urbanístico de las estructuras elevadas, las intersecciones del tren a nivel y la integración con el sistema de transporte de Bogotá.
Impacto urbanístico de los tramos elevados
Uno de los principales cuestionamientos tiene que ver con los seis kilómetros elevados contemplados dentro de Bogotá. Según Galán, las estructuras proyectadas serían diferentes a las del Metro de Bogotá y podrían generar afectaciones urbanas importantes.
“El metro tiene 14 metros de altura con una sola columna. Este proyecto tiene estructuras de 7 metros con dos columnas, similares a puentes vehiculares largos. Eso tiene impactos urbanísticos que hay que mitigar”, señaló el mandatario.
El Regiotram del Norte ingresaría a Bogotá por la carrera Novena y atravesaría sectores como Cedritos, la calle 53 y la calle 26, donde habría varios tramos elevados y puentes ferroviarios. Galán advirtió que las pendientes necesarias para el funcionamiento del tren obligan a construir estructuras de gran longitud, lo que podría afectar el espacio público y generar problemas en las zonas ubicadas debajo de los viaductos.
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Tenemos que garantizar que esos espacios no se conviertan en un problema urbano
Intersecciones y pasos a nivel
El segundo punto de preocupación está relacionado con los 16 kilómetros de trazado a nivel dentro de Bogotá. El alcalde explicó que el sistema requerirá cerramientos laterales por tratarse de un tren que puede alcanzar velocidades de hasta 100 kilómetros por hora.
“Esto no es un tranvía. Es un tren que requiere rejas a lado y lado por normas de seguridad”, explicó Galán.
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De acuerdo con el Distrito, las intersecciones planteadas actualmente no serían suficientes para evitar divisiones urbanas o problemas de movilidad vehicular y peatonal.
Uno de los ejemplos citados fue la avenida Guaymaral, donde el proyecto contempla un paso a nivel. Para Galán, permitir que los vehículos se detengan constantemente para esperar el paso del tren podría convertirse en un problema crítico para la movilidad del norte de la capital.
“Eso hay que hacerlo bien para que no genere una división compleja dentro de la ciudad”, aseguró.
La integración con TransMilenio y el Metro sigue sin definirse
El tercer “pero” del alcalde se centra en la integración física, operativa y tarifaria del Regiotram con el Sistema Integrado de Transporte Público (SITP), TransMilenio y las futuras líneas del Metro.
Galán insistió en que actualmente no existe claridad sobre cómo se realizará esa conexión entre modos de transporte, pese a que el tren tendrá 24 kilómetros de recorrido dentro de Bogotá y contará con 11 estaciones en la ciudad.
Queremos que una persona se baje del tren y pueda montarse fácilmente al Metro o al SITP con la misma tarjeta
Según explicó, la administración distrital teme que la falta de definiciones desde ahora genere problemas futuros en la operación del sistema, afectando la experiencia de los usuarios y elevando los costos del proyecto.
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El mandatario también cuestionó algunos cálculos financieros del Regiotram del Norte, cuyo costo estimado asciende a 17 billones de pesos. Para Galán, ciertos rubros de infraestructura estarían subestimados.
“Un puente vehicular en Bogotá no baja de 70.000 u 80.000 millones de pesos y aquí se plantea construir cuatro por 180.000 millones. Creemos que esos costos deben revisarse”, afirmó.
Bogotá insiste en participar en el proyecto
Aunque el Gobierno Nacional ha manifestado su intención de avanzar con el proyecto, incluso si Bogotá no participa del esquema de cofinanciación, Galán advirtió que sería un error excluir al Distrito de las decisiones.
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No garantizar la integración con el sistema de Bogotá sería un error para la ciudad
El alcalde aseguró que tras las recientes reuniones con el Ministerio de Transporte y la Gobernación de Cundinamarca se acordó instalar nuevas mesas técnicas para revisar los ajustes planteados por la capital.
El Regiotram del Norte tendrá cerca de 49 kilómetros de longitud y busca convertirse en un corredor estratégico de movilidad regional entre Bogotá y la Sabana Norte. Sin embargo, las diferencias técnicas y urbanísticas entre las autoridades nacionales y distritales siguen marcando el debate sobre cómo debe construirse uno de los proyectos ferroviarios más importantes del país.