El pastor Andrés Corson habló este domingo 10 de agosto sobre la confrontación al pecado.
Citó a Joel capítulo 2, versículo 28, que dice: “Después de estas cosas derramaré mi espíritu sobre toda la humanidad: los hijos e hijas de ustedes profetizarán,
los viejos tendrán sueños y los jóvenes visiones”.
Explicó que al decir “después de estas cosas” se refiere a los compromisos que debe tener el ser humano frente a Dios.
“Detrás de las promesas siempre hay condiciones”, explica el pastor Corson.
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Además dijo que “no se trata de cambiar a toda una nación sino de empezar a cambiar desde nosotros y entonces los que están a nuestro alrededor cambiarán”.
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Finalmente dijo que para poder volverse predicador tuvo que sacrificar muchas cosas y cambiar muchas actitudes, porque Dios dice que “antes de regar mi sangre en tu iglesia, debes cambiar”.