Actualizado: 28 de abr, 2016
En esta ocasión el pastor Andrés Corson habla sobre el hogar que encontramos en Dios, quien a la vez es refugio en medio de la tormenta.
Tal y como lo citan en Mateo 11:28-30: “Vengan a mí todos ustedes que están cansados y agobiados, y yo les daré descanso. 29 Carguen con mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma. 30 Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana”.
“Yo no tengo que aparentar frente a Dios porque él me acepta como soy, a él le gusta nuestra forma de ser. A pesar de que él no soporta nuestro pecado, nos ama como somos”, expresa Corson.