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¿Por qué resulta polémica la canonización de Juan Pablo II?

Varios han sido los motivos de diversas organizaciones civiles que cuestionan la canonización del Papa Juan Pablo II. Una de las críticas más fuertes...

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es por el hecho de no haber querido sancionar a los curas condenados por pedofilia. Particularmente en México, país a donde viajo en cinco oportunidades, las diatribas han sido más contundentes. Alberto Athié, exsacerdote católico de ese país, considera que la iglesia debe investigar a fondo si se encubrieron este tipo de actos por parte del pontífice.

 

Bens Owen abogado representante de varias víctimas, en casos ocurridos de pederastia en EE.UU., señaló que para estas situaciones aplica la teoría en la que si trabajador se equivoca debe responder la empresa y en estos casos la empresa es la iglesia.

 

Un caso particular, que se ha convertido en un lunar en la hoja de vida de Juan PabloII, es su relación con el influyente religioso mexicano Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo quien llevaba una doble vida, tuvo varios hijos y fue condenado por abusar sexualmente de varios jóvenes. La periodista Carmen Aristegui comentó este tema y considero "intolerable", la relación cercana de Karol Wojtyla con Maciel.

 

Saul Barrales, una de las víctimas de la pederastia religiosa, aún pide justicia.

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Por otra parte, organismos no gubernamentales de América Latina hacen cuestionamientos por la indiferencia de la Iglesia ante la violación de los derechos humanos por parte de las dictaduras en Latinoamérica durante la década de los 80. Bernardo Barranco, sociólogo especializado en temas religiosos comenta el tema.

 

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Barranco también indicó que si bien Juan Pablo II era un papa que gozaba de una enorme popularidad en América, importantes sectores no le perdonan haber tratado con mano dura a los obispos y teólogos comprometidos con los sectores más pobres de la sociedad, muchos de ellos fueron obligados a dejar la docencia o fueron reemplazados por religiosos ultraconservadores.

 

Para el movimiento católico progresista Somos Iglesia, había una "trágica brecha" entre el deseo de Juan Pablo II de realizar reformas y su voluntad de diálogo con la centralización que impulsó dentro de la milenaria institución. Para ellos el Papa polaco impulsó el "eurocentrismo" en la Iglesia y tenía una visión de la Iglesia "retrógrada", "pomposa", "clerical", basada en el "culto de la personalidad".

 

"Era un hombre de Dios, pero no era necesario hacerlo santo” "fue una imprudencia haberlo colocado en el centro de la atención -especialmente en los viajes- con el resultado de que la gente lo percibía como el obispo del mundo y quedaba opacado el rol de la Iglesia local".

 

Estas palabras, tomadas de manera textual del fallecido cardenal italiano Carlo María Martini, una de las figuras más prestigiosas de la iglesia progresista, confirman su posición frente Juan Pablo II, del que también criticaban el excesivo apoyo a algunos movimientos religiosos como Opus Dei y Legionarios de Cristo.

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