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“Qué bueno es poder decir ‘Soy Capaz’ de perdonar”: padre Quiroga

El padre José Joaquín Quiroga reflexiona en este domingo 14 de septiembre sobre el Evangelio de San Mateo, capítulo 18, versículos 21 al 35, en el...

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que se asegura que hay que tener paciencia con los semejantes, así como Dios tiene paciencia cada uno.

 

El padre Quiroga aseguró que “lo que se nos pide es comenzar a perdonar. Qué bueno es poder decir Soy Capaz de perdonar”.

 

El padre dijo que la campaña que actualmente se está llevando a cabo de Soy Capaz debe aplicarse para perdonar, pues “siempre hay que perdonar y siempre hay motivos para el perdón”.

 

Este es el Evangelio leído:

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El siervo sin entrañas.

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21. Entonces Pedro le dijo: "Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí y le perdonaré? ¿Hasta siete veces?" 
22. Jesús le dijo: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. 
23. Por eso el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. 
24. Y cuando comenzó a ajustarlas, le trajeron a uno que le era deudor de diez mil talentos. 
25. Como no tenía con qué pagar, mandó el Señor que lo vendiesen a él, a su mujer y a sus hijos y todo cuanto tenía y se pagase la deuda. 
26. Entonces arrojándose a sus pies el siervo, postrado, le decía: "Ten paciencia conmigo, y te pagaré todo". 
27. Movido a compasión el amo de este siervo, lo dejó ir y le perdonó la deuda. 
28. Al salir, este siervo encontró a uno de sus compañeros, que le debía cien denarios y agarrándolo, lo sofocaba y decía: "Paga lo que debes".
29. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba y decía: "Ten paciencia conmigo y te pagaré".
30. Mas él no quiso, y lo echó a la cárcel, hasta que pagase la deuda.
31. Pero, al ver sus compañeros lo ocurrido, se contristaron sobremanera y fueron y contaron al amo todo lo que había sucedido.
32. Entonces lo llamó su señor y le dijo: "Mal siervo, yo te perdoné toda aquella deuda como me suplicaste.
33. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, puesto que yo me compadecí de ti?"
34. Y encolerizado su señor, lo entregó a los verdugos hasta que hubiese pagado toda su deuda.
35. Esto hará con vosotros mi Padre celestial si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano".

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