La transformación digital del sistema financiero colombiano está entrando en una nueva etapa. Más allá de la adopción de tecnologías en la nube para ganar eficiencia y reducir costos, las entidades del sector están dando prioridad a la soberanía digital, un enfoque que busca garantizar un mayor control sobre los datos, la infraestructura tecnológica y la capacidad de respuesta frente a incidentes de seguridad.
El cambio ocurre en un contexto marcado por el crecimiento de las amenazas cibernéticas. De acuerdo con cifras presentadas por Asobancaria durante el congreso SAFE 2025, la banca colombiana invierte cerca de 1,7 billones de pesos al año en prevención del fraude y ciberseguridad. Sin embargo, el sistema financiero continúa enfrentando un promedio de 94 ataques cibernéticos por segundo.
Frente a este panorama, bancos, aseguradoras, fintechs y otras compañías reguladas están revisando sus estrategias de infraestructura tecnológica para reducir riesgos y fortalecer la continuidad de sus operaciones.
La soberanía digital se convierte en una prioridad estratégica
Durante años, la conversación sobre servicios en la nube estuvo centrada principalmente en los beneficios económicos y operativos. Hoy, las preguntas han cambiado. Las organizaciones buscan conocer dónde se almacenan sus datos, qué normativas los protegen y cómo responderían sus proveedores tecnológicos ante una eventual contingencia.
Este interés ha impulsado la adopción de modelos de nube soberana, una alternativa que permite combinar las ventajas de la computación en la nube con mayores niveles de control, trazabilidad y gestión local de la información. Según expertos del sector, el objetivo no es reemplazar completamente las plataformas de nube pública, sino identificar qué procesos pueden operar en esos entornos y cuáles requieren una infraestructura más cercana y controlada.
La continuidad operativa cobra mayor relevancia
Para las entidades financieras, la disponibilidad de los servicios digitales es un factor crítico. Una interrupción en plataformas transaccionales, sistemas de pagos o canales de atención puede afectar la experiencia de millones de usuarios y generar impactos reputacionales significativos.
Por esta razón, cada vez más organizaciones están optando por arquitecturas híbridas que integran la flexibilidad de la nube pública con infraestructuras locales de alta disponibilidad. Este modelo permite mantener bajo mayor control procesos considerados estratégicos, como bases de datos, plataformas transaccionales y sistemas centrales de operación.
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La resiliencia deja de ser un asunto exclusivo de TI
La discusión sobre infraestructura tecnológica ya no se limita a los departamentos de tecnología. Áreas de riesgo, finanzas y alta dirección participan activamente en la toma de decisiones relacionadas con continuidad del negocio, recuperación ante desastres, cumplimiento regulatorio y gestión de proveedores.
Factores como los tiempos de recuperación, la previsibilidad de costos y la capacidad de respuesta frente a incidentes se han convertido en variables fundamentales dentro de la estrategia corporativa. La resiliencia operativa es vista ahora como un elemento clave para proteger la confianza de los clientes y garantizar la estabilidad de las operaciones.
Colombia busca consolidarse como referente regional
El avance de la digitalización financiera, la madurez del sistema bancario y el crecimiento del ecosistema fintech han creado condiciones favorables para el desarrollo de infraestructura tecnológica especializada en el país. Diversos actores consideran que Colombia cuenta con las capacidades necesarias para consolidarse como un centro regional de servicios financieros respaldados por plataformas seguras y de alta disponibilidad.
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En este escenario, compañías proveedoras de infraestructura digital están ampliando su oferta para responder a las nuevas necesidades del mercado. Entre ellas se encuentra Ilkari, empresa que opera en Colombia con soluciones de nube soberana y servicios de infraestructura orientados a organizaciones con altos requerimientos de seguridad y continuidad operativa.
Antes la pregunta era cuánto cuesta la nube. Hoy los directivos nos preguntan dónde están mis datos, bajo qué jurisdicción operan y qué pasa si mañana hay un incidente. Eso es soberanía digital, y está cambiando la forma en que las organizaciones toman decisiones de infraestructura
La compañía ofrece SLA de 99,982% en colocation y 99,95% en Ilkari Cloud, sin inversión de capital y con facturación fija sin costos variables sorpresivos.
Al alojar los datos en Colombia, además de mejorar los tiempos de latencia, las entidades evitan la salida de información del país y facilitan el cumplimiento de los requerimientos de la Superintendencia Financiera en materia de residencia de datos, continuidad de negocio y gestión de terceros. Ilkari cuenta con certificaciones como ICREA Nivel IV, DCOS Nivel de Madurez 4, TIA-942-C Clasificación 3, ISO 27001:2022 e ISO 22301:2019, que respaldan altos estándares de disponibilidad, seguridad de la información y continuidad del negocio, fortaleciendo la gestión de riesgos y el cumplimiento normativo de sus clientes.
“No se trata de reemplazar la nube pública. Se trata de saber cuáles cargas pueden vivir allí y cuáles no. Cuando algo falla, el impacto no es solo operativo: también es reputacional, regulatorio y de confianza. Eso cambia completamente la conversación con los tomadores