La autoría, como suele ocurrir en las operaciones que marcaron la historia de los servicios secretos, no está probada, una situación que permite a su artífice poder negarla.
Cuando se especulaba con un posible fichaje por el Red Bull-Bora Hansgrohe, Van Aert decide acabar su carrera en el equipo neerlandés que le fichó en 2019 y en el que continuará.
Tiene su ejecución programada para el 17 de octubre, luego de que un tribunal de Texas lo hallara culpable en 2003 de provocar un daño mortal a su bebé de 2 años.
El futbolista de Argentina, de 27 años, está acusado por una expareja quien denunció que él y otros hombres la violaron en la casa de los padres del deportista, el 31 de diciembre.
Los médicos descubrieron que no había expulsado todo el tejido fetal de su cuerpo y le diagnosticaron "sepsis aguda grave". A pesar de su deterioro, el hospital retrasó 17 horas la intervención.
Tras una serie de exámenes médicos, se aconsejó a la mujer que se operara, que presentó una serie de documentos indicando su oposición a recibir sangre, incluso si su vida estaba en peligro.