En medio de cuestionamientos por presunta corrupción y el descuido de varias zonas de la ciudad, la Personería de Medellín alertó por el mal estado de las comisarías de familia del distrito. También lanzó una alerta por alta carga laboral de sus funcionarios.
Reparación de lámparas y luminarias, la organización de cubículos, los daños en aires acondicionados, el acceso a conexión inalámbrica e incluso perjuicios a casas vecinas como en el caso de la sede del barrio Belén, son algunos de los problemas persistentes que aquejan a las 22 comisarías de familia que tiene Medellín en cada una de sus 16 comunas y cinco corregimientos.
Así lo denunció la Personería Distrital quien recibió un preocupante reporte por parte de algunos funcionarios de estas dependencias que también refirieron una alta carga laboral.
Y es que de un total de 49.558 solicitudes recibidas en los últimos tres años, solo en 2023 han logrado radicar 12.092 en asuntos como violencia intrafamiliar entre adultos y procesos administrativos de restablecimiento de derechos de niños, niñas y adolescentes.
“La Personería Distrital de Medellín alertó a la Administración Distrital para que adelante las gestiones necesarias a continuar con el estudio de carga laboral que fue suspendido por Covid 19”, explicó Mateo Gómez López, personero delegado.
Desde esa entidad del Ministerio Público destacaron la importancia del buen estado de estos espacios para la para la garantía de los derechos humano, a quienes a ellas acuden.
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