La presencia del excontratista Emilio Tapia en el Festival Vallenato volvió a poner sobre la mesa el debate sobre la sanción social hacia personas condenadas por corrupción en Colombia. Tras la difusión de imágenes en las que aparece compartiendo en una fiesta privada junto a su esposa, la congresista Saray Robayo, Tapia rompió el silencio en entrevista con Néstor Morales en Mañanas Blu, donde aseguró que no pretende desafiar a la sociedad y defendió su derecho a reconstruir su vida después de haber pagado sus condenas.
“Yo no me robé nada y tampoco he ido a desafiar a nadie”, afirmó Tapia durante la conversación radial, en medio de cuestionamientos por su aparición en un evento social mientras cumple libertad condicional.
El excontratista, condenado por el escándalo del carrusel de la contratación en Bogotá y posteriormente por el caso Centros Poblados, insistió en que su presencia en el Festival Vallenato obedeció únicamente a una invitación social hecha a su esposa y negó cualquier intención de provocación.
La polémica por las fotografías en Valledupar
La controversia se desató luego de que circularan imágenes de Tapia en una fiesta durante el Festival Vallenato, uno de los eventos culturales más importantes del país. La aparición generó críticas en redes sociales y reabrió el debate sobre si personas condenadas por corrupción deben mantener un perfil bajo tras recuperar su libertad.
Según explicó Tapia, asistió acompañado de su esposa, la representante Saray Robayo, quien había sido invitada formalmente al evento. “Yo llegué por una invitación de mi señora y asistimos a la reunión donde estaban los nombres registrados para el ingreso”, aseguró.
El empresario sostuvo que durante la reunión compartió con amigos y conocidos de años atrás y que nunca percibió rechazo durante el encuentro. Sin embargo, reconoció que la difusión de las imágenes provocó un fuerte debate público.
“Esto es un mal mensaje para todas las personas privadas de la libertad que están saliendo a resocializarse”, afirmó Tapia, quien considera que la reacción social frente a su presencia pública contradice el principio constitucional de resocialización.
Este país no es viable.
— Cristina Plazas M. (@cristinaplazasm) May 2, 2026
Miren quién estaba anoche en el Festival Vallenato, en la fiesta de @oldparr: Emilio Tapia, un hombre condenado por corrupción.
No hay derecho a que alguien con ese prontuario esté libre y asistiendo a eventos sociales como si nada.
La pregunta es… pic.twitter.com/2gpSWb2mqq
“Tengo dos condenas, pero no me he robado un peso”
Uno de los momentos más tensos de la entrevista ocurrió cuando Tapia defendió su actuación en los procesos judiciales que lo llevaron a prisión. Aunque reconoció sus condenas por corrupción, insistió en que eso no significa que se haya apropiado de recursos públicos.
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“Yo tengo dos condenas por corrupción. Lo que pasa es que la corrupción y los delitos que uno asume por corrupción no implica que yo haya robado”, sostuvo.
Sobre el caso Centros Poblados, Tapia argumentó que asumió responsabilidad “por omisión” y no por acción directa. Además, afirmó que la Contraloría General de la República lo exoneró de responsabilidad fiscal tras concluir que no existió detrimento patrimonial.
“Yo no me he cogido un peso que no me pertenece”, reiteró durante la entrevista.
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Las declaraciones generaron fuertes cuestionamientos por parte de los panelistas de Blu Radio, quienes le recordaron las condenas judiciales y el impacto que los escándalos tuvieron sobre los recursos públicos destinados a proyectos estatales.
La defensa de su patrimonio y su vida empresarial
Tapia también respondió a las críticas sobre su situación económica actual. Durante la entrevista explicó que su patrimonio proviene principalmente de actividades privadas relacionadas con el desarrollo inmobiliario y urbano, sectores en los que asegura trabajar desde hace más de dos décadas.
“Afortunadamente yo desarrollo negocios en el sector privado y eso es lo que me ha permitido sostener a mi familia y asumir todos estos procesos judiciales”, afirmó.
El excontratista negó que actualmente tenga vínculos con contratos públicos y aseguró que tomó la decisión de alejarse definitivamente del Estado. “No quiero tener un solo negocio público con el Estado”, señaló.
Tapia también respondió a las recientes denuncias relacionadas con el uso presuntamente fraudulento de la experiencia de una de sus empresas en procesos de contratación vial. Según dijo, fue él mismo quien denunció ante la Fiscalía el uso irregular de documentación empresarial.
Tapia aseguró que ha intentado reconstruir su vida y reparar el daño causado. “Pedí perdón, pagué el tiempo privado de la libertad y sigo colaborando con la justicia”, manifestó.
El empresario reveló además que ha cumplido cerca de diez años de prisión y que actualmente busca enfocarse en su familia y en actividades privadas. “Lo peor que me ha pasado en toda mi vida es el dolor que esto le ha generado a mis hijos y a mi familia”, expresó.