En este capítulo de #Fragmentos tendremos Los "Diarios Amorosos", de Anaïs Nin. Una serie de siete volúmenes publicados que abarcan desde 1931 hasta 1974. En ellos, Nin relata sus experiencias íntimas, sus relaciones amorosas y sus reflexiones personales. Su estilo de escritura es altamente introspectivo y revelador, explorando su propio mundo interior con una franqueza y una sensualidad que eran inusuales en la literatura de su época. A través de sus diarios, Anaïs Nin se convierte en una narradora apasionada de su propia vida, lo que le permite explorar su propia psicología y sus deseos más profundos.
En este capítulo de Efecto Eureka la académica y poeta venezolana Gina Saraceni hace una disertación sobre la animalidad en el lenguaje y en la creación. ¿Qué son los animales más allá de figuras vivas o metafóricas? Junto a la neurociencia y la literatura, las preguntas sobre cómo nos relacionamos entre nosotros y nuestras ideas intentarán ser resueltas. Este capítulo es una apertura a una curiosidad mayor.
En nuestra temporada de diarios decidimos hacer una excepción por el centenario de la poeta y escritora Wisława Szymborska, quien nació el 2 de julio de 1923 en Kórnik, Polonia. Escogimos una serie de nueve poemas de la polaca, ganadora del Premio Nobel de Literatura en 1996. La escritura de Szymborska se distingue por su estilo conciso y su uso magistral del lenguaje. Sus poemas están llenos de imágenes vívidas y metáforas sorprendentes, que logran transmitir emociones y conceptos abstractos de manera tangible.
Bienvenidos a Efecto Eureka: conversaciones entre neurociencia y literatura. En el primer capítulo el protagonista es el escritor mexicano Juan Villoro, quien habló sobre la identidad y nuestra capacidad de crear nuevas y distintas memorias según sean nuestras necesidades y contextos. Villoro recordó a su padre y la forma en la que decidió convertirse en escritor.
El 14 de junio de 1949 nació en Cali Luis Ospina. En esta conversación junto al editor y periodista Mario Jursich, Ospina habla de su pasión por las películas de miedo, por su descubrimiento de los vampiros . En esta charla Ospina dice: "Cuando yo conocí Andrés Caicedo coincidimos en esta fascinación por los vampiros, claro que él todavía la tenía más que yo, porque él sí se la creía; yo nunca me la creí del todo".