En este episodio de La Revista hablamos con la cantante portuguesa Cristina Branco sobre Festival de Fado que se realizará en el Teatro Mayor Julio Mario Santo Domingo. La cita tendrá lugar los días 10 y 11 de noviembre. Este año Villegas Editores celebra sus 50 años de existencia. Benjamín Villegas, su fundador, nos cuenta su historia. Tuvimos espacio para la música, estuvo con nosotros Marcelo Rodríguez Scilla, quien nos contó acerca del homenaje que le rendirá a Astor Piazzolla el próximo 28 de octubre en el Centro Nacional de las Artes Delia Zapata Olivella. En cine hablamos sobre el Festival Internacional de cine comunitario historias en kilómetros y su edición en Tierra Grata, Manaure, Cesar.
La primera parte del programa de hoy está consagrada a cuatro piezas para mandolina y piano compuestas por Beethoven hacia el año 1796, las cuales a pesar de su brevedad muestran un nivel artístico elevado.
Como niño prodigio se trasladó a Viena para seguir clases con Joseph Haydn, se estableció allí primero como pianista y poco después también como compositor de música para piano: sonatas, variaciones y conciertos.
El primero de los tres Tríos,op.9 escrito en la tonalidad de sol mayor, fue considerado por Beethoven como el mejor de los escritos en esa época juvenil. Lo dedicó al conde Johann Georg Browne.
La culminación de las obras para tríos de cuerdas, la encontró Beethoven en los tres Tríos del opus 9. Por esa época el compositor desarrollaba sus experimentos de contrapunto ejercitando las bases que le había dado su maestro Haydn.
Al contrario de la Primera Sinfonía en la que es perceptible el modelo de Haydn y Mozart, la Segunda Sinfonía de Beethoven se presenta internamente más lacónica y al mismo tiempo más dilatada y en conjunto más imponente. La estructura aparece más cuajada y las confrontaciones rítimico-métricas se hacen sobre todo más tensas. Por primera vez irrumpen acentos heroicos. Beethoven escribe su primer Scherzo sinfónico. El final conforma el contrapeso que equilibra el primer tiempo.