Esta es la historia del herbario de Emily Dickinson, del que ahora Harvard es dueño y lo tiene con acceso libre. Cuando tenía 14 años la poeta comenzó a recolectar flores que después prensaba. Clasificó más de 400 especímenes. De este modo, accedió a la ciencia de forma sinuosa, como tenían que hacerlo las mujeres de la época, poniendo el arte al servicio de la botánica para salvar los obstáculos de la moral victoriana.
Hubo una época en la que una mujer decidía en Colombia los artistas que irían colgados en los museos o en las exposiciones. una mujer que era la voz y el dictamen del arte en Colombia. una sola mujer que entendió un país a través de sus imágenes y que lo criticó, lo ensalzó. Ella es Marta Traba.
Leemos en voz alta el primer capítulo de Somos luces abismales, libro de la escritora bogotana Carolina Sanín que fue publicado en 2018 por Literatura Random House.
La historia detrás del Trino del diablo inicia con un sueño. Tartini supuestamente le contó al astrónomo francés Jérôme Lalande que soñó que el diablo se le apareció pidiéndole ser su sirviente, siendo un sueño que tuvo mientras permanecía oculto en el convento, a resguardo del obispo. Tartini, viendo que el diablo era tan bueno en todo, lo desafió a tocar una melodía romántica para él con su violín, creyendo así poder humillar a su sirviente. Entonces Tartini le entregó al diablo su violín para probar sus habilidades; el diablo inmediatamente comenzó a tocar con tanto virtuosismo que Tartini sintió que le quitaron la respiración, hecho que según relata, lo obligó a despertar.
La voz de Gloria Valencia llevó la batuta en la HJCK. Nuestro archivo conserva la voz, espíritu y aportes de esta mujer en el desarrollo de la radio colombiana. Valencia fue una de las precursoras en los medios de y hoy queremos recordarla después de 9 años de su muerte.