Se dice que aparece en los rincones más oscuros, siempre a la sombra de las casas, montado en un caballo negro que no emite sonido alguno al trotar. Su aspecto es inconfundible: un hombre pequeño, vestido completamente de negro, con botas brillantes y un sombrero enorme que oculta casi todo su rostro. Pero lo que más aterra no es su apariencia, sino su fijación mortal. Esta es la historia de El Sombrerón.
Esta es la continuación de la historia del movimiento. Además, Ómar Ospina habla de Fembrass, una agremiación de mujeres que interpretan instrumentos de viento metal como la trompeta, corno, trombón, eufónico y tuba. Con la misión desarrollar proyectos educativos y proyectar a las mujeres instrumentistas a nivel nacional e internacional; creando espacios y oportunidades para todas en el ámbito musical.
La primera novela de Giuseppe Caputo publicada en el 2016, revive la historia de un "Padre e hijo viven en un barrio oscuro, sin faroles, a orillas del mar. Los acorralan la pobreza y la soledad, pero se tienen el uno al otro, con u amor tan profundo que parece bastar".
La historia del vallenato guarda secretos y anécdotas que aún no han sido contados, pero la historia del vallenato en la radio tiene una voz y un nombre propio: Carlos Melo Salazar.
Sus muestras mas antiguas son los danzarines aislados o en grupo que se encuentran en pinturas de la época Magdaleniense (aproximadamente 8000 años A.C.) o incluso auriñaciense (unos 15000 años A.C.) : sus actitudes y disfraces (a veces de animales) han permitido suponer que podía tratarse de hechiceros entregados a danzas mágicas o, cuando la pintura representaba un grupo, de cazadores o acaso de guerreros que evocan sus hazañas.
Cómo narrar lo que ha sido contado tantas veces. Cómo contar la historia de un hombre que también atravesaría la historia de un país. Hace cien años nació en Bogotá Álvaro Castaño Castillo. Su nombre sería escrito en decenas de premios, medallas y diplomas.