En 1920, reunidos en un café se encuentran el poeta y dramaturgo Hugo von Hofmannsthal, el compositor más famoso de la época: Richard Strauss, el director teatral Max Reinhardt, el diseñador escénico Alfred Roller y el director de orquesta Franz Schalk. Están debatiendo la posibilidad de crear un festival de música inspirado en el de Bayreuth en Baviera, en marcha desde 1876 y que homenajea las obras del compositor alemán Richard Wagner. La idea es hacer algo parecido en Salzburgo, alejada de las grandes metrópolis culturales y que además resulta ser la ciudad natal de otro brillante compositor: Mozart. Es entonces cuando nace el Festival de Salzburgo, una autentica revolución artística, y para celebrarlo como cualquier revolución queridos estudiantes, lo haremos bajo el abrigo de la música.
Esta es la historia de Virginia Woolf y la música. Los artistas que marcaron su obra y cómo la escritora logró subvertir el orden para que a través de la música dotar de significados sus historias, como una capa nueva. Como una identidad secreta pero a la vista de todos.
Para esta nueva entrega llega a sus oídos un clásico de la literatura japonesa. "La casa de las bellas durmientes" está llena de lujuria, vejez y violencia se encuentran rasgos de la estética japonesa con situaciones con escenas irreales que caracterizan la pluma de Kawabata.
Pianista, poeta y escritor que en gran medida fue autodidacta. Su destreza interpretando las piezas de Haydn, Mozart o Beethoven le convirtieron en uno de los referentes internacionales en música clásica. En su trayectoria profesional ha combinado los conciertos con la divulgación de la música a través de conferencias y ensayos, que se encuentran recogidos en "Sobre la música".
"Mi lucha" es una serie autobiográfica de seis novelas publicadas en la década de los 2000, escritas por el autor noruego Karl Ove Knausgård en la que el escritor ficciona su propia vida.
El apasionado compositor alemán tuvo una vida marcada por el dolor y la enfermedad mental. Estudió piano y música, a la vez que hacía lo propio con la poesía. Desde el principio, confesó una admiración por las canciones de Schubert que lo empujaron a componer obras propias. Cursó estudios de derecho, pero en 1829 decidió dedicarse de manera exclusiva a la música. Se considera a Schumann el más romántico de los románticos. Su música desborda juventud y exuberancia sin ser jamás exagerada.