El muchacho era aun tan pequeño que ante el piano debía colocarse de pie sobre una banqueta para poder alcanzar el teclado. No parece haber conmovido al padre el que el niño llegara a derramar lágrimas con el aprendizaje. De alguna manera ha debido tomar la decisión de hacer de su hijo un niño prodigio: quizá se acordaba de Mozart que en 1769 a la edad de siete años había estado en Bonn.
El procurador Gregorio Eljach aclaró que el proceso disciplinario contra Alfredo Saade, por el caso de los pasaportes, continuará en curso aunque haya dejado la jefatura de despacho de la Presidencia y asumido como embajador en Brasil. La suspensión provisional solo aplicaba a su anterior cargo, pero una eventual sanción sí afectaría su permanencia en funciones diplomáticas.
Lágrimas, pañuelos blancos y la reconocida canción 'El Guerrero' de Yuri Buenaventura despidieron al senador y precandidato presidencial de la Catedral Primada.