El muchacho era aun tan pequeño que ante el piano debía colocarse de pie sobre una banqueta para poder alcanzar el teclado. No parece haber conmovido al padre el que el niño llegara a derramar lágrimas con el aprendizaje. De alguna manera ha debido tomar la decisión de hacer de su hijo un niño prodigio: quizá se acordaba de Mozart que en 1769 a la edad de siete años había estado en Bonn.
Como parte de la celebración de los cien años de vida de la poeta, ensayista y académica colombiana Maruja Vieira, publicamos una serie de poemas que grabó en el 2009 en la HJCK para nuestra Colección literaria. Vieira es una de las precursoras de la publicación de poesía escrita por mujeres en el país.