El muchacho era aun tan pequeño que ante el piano debía colocarse de pie sobre una banqueta para poder alcanzar el teclado. No parece haber conmovido al padre el que el niño llegara a derramar lágrimas con el aprendizaje. De alguna manera ha debido tomar la decisión de hacer de su hijo un niño prodigio: quizá se acordaba de Mozart que en 1769 a la edad de siete años había estado en Bonn.
En esta conversación Velia Vidal, escritora chocoana, habla sobre la muerte del éxito laboral y cómo devolverse a la raíz a veces es la única forma de avanzar. Vidal ha publicado "Aguas de estuario" (Laguna, 2020), una recopilación de cartas donde cuenta el regreso a Bahía Solano y los avatares de una mujer sensual y vulnerable.
Durante su estancia en Viena Stich tomó parte en la interpretación del Quinteto, op.16, compuesto por Beethoven en 1796. El compositor toma en esta obra como referencia la obra de Mozart de idéntica disposición y tonalidad.
La primera parte del programa de hoy está consagrada a cuatro piezas para mandolina y piano compuestas por Beethoven hacia el año 1796, las cuales a pesar de su brevedad muestran un nivel artístico elevado.
Como niño prodigio se trasladó a Viena para seguir clases con Joseph Haydn, se estableció allí primero como pianista y poco después también como compositor de música para piano: sonatas, variaciones y conciertos.