La música para piano del primer Beethoven suene tan vital-y tan diferente de la de sus contemporáneos-es el grado en el que explota un amplio espectro de texturas. Existen, claro está, modelos y técnicas básicos, convencionales, característicos de la música para teclado, que operan en su música y a partir de los cuales puede reconocerse fácilmente una deuda con las generaciones anteriores como, por ejemplo, una entre tantas, la técnica que tomó probablemente de la música de Mozart, el cruce de una mano sobre la otra. Convencionalmente, este procedimiento se utiliza para permitir que la melodía y el bajo se respondan entre sí sobre un acompañamiento continuo en un registro central.
Dos textos de diferentes autores, pero conectados por una línea. Empezaremos con "El mar muerto del amor", escrito por Gonzalo Arango y, luego, "Manifiesto: Hablo por mi diferencia", de Pedro Lemebel. "El mar muerto del amor" hace parte del libro Obra negra escrito por Gonzalo Arango. Este texto fue publicado en mayo de 1976 en Buenos Aires. La edición que leeré a continuación es del Fondo Editorial Universidad Eafit y la corporación Otra parte. "Hablo por mi diferencia" de Lemebel, es el manifiesto que fue leído en público por primera vez en 1986, en la estación de ferrocarril Mapocho de Santiago de Chile, mientras estaba teniendo lugar una reunión clandestina de disidentes izquierdistas.
En esta conversación la escritora colombiana Catalina Navas habla de su novela "Correr la tierra", una historia de una mujer sin nombre y un apellido recién descubierto.
Nos salimos de la novela y vamos a leer un discurso. Este texto fue escrito por el filósofo colombiano Estanislao Zuleta y fundamental para acercarse a su pensamiento. Lo pronunció en noviembre de 1980 cunado la Universidad del Valle le otorgó el doctorado Honoris Causa.
Esta es la continuación de la historia del movimiento. Además, Ómar Ospina habla de Fembrass, una agremiación de mujeres que interpretan instrumentos de viento metal como la trompeta, corno, trombón, eufónico y tuba. Con la misión desarrollar proyectos educativos y proyectar a las mujeres instrumentistas a nivel nacional e internacional; creando espacios y oportunidades para todas en el ámbito musical.
La primera novela de Giuseppe Caputo publicada en el 2016, revive la historia de un "Padre e hijo viven en un barrio oscuro, sin faroles, a orillas del mar. Los acorralan la pobreza y la soledad, pero se tienen el uno al otro, con u amor tan profundo que parece bastar".