En tiempos de batalla muchas mujeres decidieron también ir a la guerra. Lo hicieron aunque su vida corriera peligro en el intento. Las mujeres que se unieron a la campaña libertadora fueron conocidas como las Juanas de la independencia. Ellas fungieron como enfermeras, espías y empuñaron armas. Incluso, la historia cuenta que durante la ruta de la campaña libertadora justo en el cruce del páramo de Pisba (Boyacá) en julio de 1819, la mujer de un soldado del Batallón Rifles entró en dolores de parto y dio a luz a un niño que fue envuelto en camisas rotas. Al día siguiente, con su recién nacido en brazos, estuvo lista para seguir la marcha.
Nietzsche consideraba que entre sílabas y palabras se establecía un ritmo que es fundamental para escuchar las ideas. Además, para que uno se compenetrara con esas ideas tenía que recitarlas. Escuchen su historia en este capítulo de #ElHiloHJCK.
En esta obra, que terminó un año antes de morir, Eduardo Galeano sale a cazar para mostrarnos con crudeza, con humor, con ternura, el mundo en que vivimos,
Bolet decía de sí mismo que era un "pianista nato." Para él, tocar el piano era tan natural como respirar. Era un hombre alto, con las manos grandes y dedos fuertes. Eran perfectos para la realización de las obras de compositores románticos con fuertes exigencias percutivas, como Franz Liszt y Frédéric Chopin. Esta es su historia.
En 1969, Vivian Gornick empezó a escribir sobre feminismo para el Village Voice. En "Mirarse de frente", su libro publicado en 2019 por la Editorial Sexto piso, Gornick escribe sobre sus impresiones del movimiento y la mayor enseñanza que dejó para el resto de su vida.