Reviva el conversatorio acerca de la obra del Nobel de literatura colombiano, Gabriel García Márquez en el que participan Luz Stella Angarita, directora de la Maestría en Literatura de la Pontificia Universidad Javeriana; Paul Brito, escritor y periodista experto en la literatura de García Márquez, acompañados por Camila Builes, coordinadora editorial de la HJCK y magíster en literatura de la Pontificia Universidad Javeriana. En la charla que hace parte de nuestro especial 'Los ecos de su voz: Gabriel García Márquez vive', y que se llevó a cabo en la Biblioteca Pública Manuel Zapata Olivella en El Tintal, en alianza con la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá y Biblored, profundizamos en el viaje que significa leer al Nobel, sus ideas y la evolución de su estilo, que en cada obra, le ofrece una experiencia única a sus lectores.
El primero de los tres Tríos,op.9 escrito en la tonalidad de sol mayor, fue considerado por Beethoven como el mejor de los escritos en esa época juvenil. Lo dedicó al conde Johann Georg Browne.
La culminación de las obras para tríos de cuerdas, la encontró Beethoven en los tres Tríos del opus 9. Por esa época el compositor desarrollaba sus experimentos de contrapunto ejercitando las bases que le había dado su maestro Haydn.
Al contrario de la Primera Sinfonía en la que es perceptible el modelo de Haydn y Mozart, la Segunda Sinfonía de Beethoven se presenta internamente más lacónica y al mismo tiempo más dilatada y en conjunto más imponente. La estructura aparece más cuajada y las confrontaciones rítimico-métricas se hacen sobre todo más tensas. Por primera vez irrumpen acentos heroicos. Beethoven escribe su primer Scherzo sinfónico. El final conforma el contrapeso que equilibra el primer tiempo.
Más que ninguna otra sinfonía, a excepción de la Novena del propio Beethoven, la “Heroica” cambió la faz de la música y la historia del género. Sus enormes dimensiones (dos veces la extensión de cualquiera de las sinfonías de Haydn o de Mozart) y su vasta complejidad hicieron que resultara más que problemática para muchos de los contemporáneos de Beethoven.
La Quinta Sinfonía en do menor, op.67, cuya composición se extendió a lo largo de varios años entre 1804 y 1808, pertenece a un período de febril actividad de composición por parte de su autor. Varios de los frutos de este período fueron presentados al público por primera vez en el 22 de diciembre de 1808.