Esta conversación trata sobre los cuerpos que, atravesados por la derrota, surgen de otras formas y en otros lugares. Lina Meruane, lúcida e implacable, cuenta cómo ha sido navegar en la literatura sin miedo a seguir siendo quien es y seguir creyendo en lo que cree. Sobre Meruane se ha dicho mucho, considerada como una de las autoras latinoamericanas más relevantes de la actualidad, la chilena se ha convertido en una lectura casi que obligada en temas de cuerpo, enfermedad y migración. La chilena también hurga de forma casi que literal en la intimidad de la conciencia durante la enfermedad.
No es posible reconstruir sin huecos el desarrollo del joven Ludwig van Beethoven en la segunda mitad de los años 80: muchas obras se han conservado de forma fragmentaria, y otras se han perdido totalmente.
En ausencia de una historia sobre las Romanzas resulta tentador especular que las romanzas se concibieron para conciertos de violín que nunca llegaron a ver la luz: entre los posibles modelos se hallan los movimientos lentos de los conciertos para piano, K-466 titulado “Romance” y K-491 de Mozart que Beethoven conocía a la perfección.
El Rondó para piano y orquesta en si bemol mayor, que escucharemos para comenzar este capítulo, al igual que muchas otras obras de Beethoven como el concierto para violín en do mayor no se conserva copiado en todas sus partes. Fue editado póstumamente en 1829, una vez que el antiguo alumno de Beethoven Carl Czerny hubo completado la parte de piano y la partitura de orquesta.