Nuevos hallazgos reveló la Superintendencia Nacional de Salud sobre la investigación que adelanta contra una presunta red de cirugías estéticas clandestinas en Bogotá. De acuerdo con la entidad, los siete apartamentos allanados en el norte de la ciudad estarían relacionados con tres clínicas que ya habían sido objeto de medidas sanitarias por parte de las autoridades. Una de ellas tenía cierre total de servicios y las otras contaban con restricciones impuestas durante inspecciones previas.Según explicó la Superintendencia, pese a esas medidas, las clínicas presuntamente continuaban captando pacientes. La modalidad que ahora investigan las autoridades consistía, al parecer, en realizar la valoración inicial en las clínicas y, posteriormente, remitir a las pacientes a siete apartamentos ubicados en un mismo conjunto residencial, donde se llevaban a cabo los procedimientos quirúrgicos.El operativo fue realizado por la Superintendencia Nacional de Salud, el CTI de la Fiscalía General de la Nación, la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y el Invima, luego de denuncias que advertían sobre la realización de procedimientos estéticos en lugares que no cumplían con las condiciones sanitarias exigidas.Durante los allanamientos, las autoridades encontraron medicamentos vencidos y en aparente estado de alteración, equipos biomédicos sin registro sanitario, dispositivos e insumos médicos almacenados sin las condiciones requeridas, material biológico con disposición inadecuada y una ambulancia medicalizada parqueada en el sótano del conjunto residencial. Además, los pacientes que fueron encontrados en los apartamentos recibieron atención por parte de ambulancias dispuestas durante el operativo.La investigación también estableció que los siete apartamentos intervenidos pertenecerían, presuntamente, a un mismo propietario, un elemento que ya fue puesto en conocimiento de la Fiscalía General de la Nación para establecer si existía una estructura organizada detrás de estas actividades.Como resultado de esta investigación, la Superintendencia ordenó el cierre total de los servicios de la Clínica de Obesidad y Envejecimiento, impuso una medida sanitaria al servicio farmacéutico de la Clínica Embellécete y ordenó la destrucción de medicamentos, dispositivos médicos e insumos encontrados en la Clínica Láser Surgical Asimismo, fueron decomisados medicamentos e insumos médicos y se incautaron equipos biomédicos que representaban un riesgo para la seguridad de los pacientes.Las autoridades aseguraron que las investigaciones continúan para determinar las responsabilidades de los propietarios y del personal involucrado, así como establecer el alcance de la presunta red que habría seguido realizando procedimientos estéticos pese a las medidas impuestas por las autoridades sanitarias.
Las mujeres en Colombia dedican casi tres veces más tiempo que los hombres al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado. Así quedó en evidencia luego de que el DANE diera a conocer los resultados de la Cuenta Satélite de Economía del Cuidado, según los cuales ellas invierten en promedio 23,5 horas semanales en estas labores, mientras que los hombres destinan apenas 8,6 horas, una diferencia de 14,9 horas cada semana.La brecha entre hombres y mujeres también se refleja en el aporte económico. El trabajo realizado por las mujeres equivale al 14,8 % del PIB, mientras que el de los hombres representa el 5,1 %. En total, ellas aportaron el 75,9 % de las más de 44.326 millones de horas dedicadas al trabajo doméstico y de cuidado no remunerado durante el año pasado.El DANE identificó que la participación en estas actividades comienza desde edades tempranas. Desde los 10 años ya existe una participación activa en el trabajo doméstico y de cuidado, especialmente entre las mujeres. Sin embargo, la mayor diferencia entre ambos sexos se concentra entre los 27 y los 59 años, etapa considerada como la de mayor productividad.Entre los 26 y los 59 años se registra el mayor valor económico del trabajo de cuidado. De acuerdo con las estimaciones, una mujer genera en promedio cerca de 13,3 millones de pesos anuales por estas labores, mientras que un hombre aporta alrededor de 4,4 millones. Esto equivale aproximadamente a 1 millón 108 mil pesos mensuales para las mujeres y 366 mil pesos para los hombres.El informe explica que la economía del cuidado reúne todas las actividades realizadas dentro de los hogares sin recibir remuneración. Allí se incluyen preparar alimentos, limpiar y organizar la vivienda, cuidar niños, adultos mayores y personas con discapacidad, además de otras labores indispensables para el bienestar de las familias y el funcionamiento de la sociedad.Según el simulador de la Economía del Cuidado del DANE, cada hora de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado tiene un valor aproximado de 8.333 pesos, lo que permite dimensionar el impacto económico de actividades que históricamente no han sido reconocidas dentro de las cuentas nacionales.Los resultados muestran que estas actividades, aunque no generan un salario, representaron el 19,9 % del Producto Interno Bruto (PIB) colombiano durante 2024. El valor económico del trabajo doméstico y de cuidado no remunerado alcanzó los 340,5 billones de pesos, convirtiéndose en una de las actividades con mayor aporte a la economía nacional.Entre todas las actividades desarrolladas en los hogares, la que demanda más tiempo es el suministro de alimentos, que concentra el 36,3 % del total de las horas dedicadas al trabajo de cuidado. Le siguen la limpieza, mantenimiento y reparación del hogar con el 25,9 %; el cuidado y apoyo a personas del hogar con el 14,4 %; el mantenimiento del vestuario con el 11,7 %; las compras y administración del hogar con el 10,5 %, y finalmente las actividades de voluntariado con el 1,2 %.Otro de los hallazgos señala que los hogares con hijos concentran el mayor volumen de estas labores, representando el 37,9 % del total de horas registradas en el país. En este tipo de hogares, las mujeres realizaron el 75,5 % del trabajo doméstico y de cuidado. En los hogares extensos la participación femenina ascendió al 81,5 %, mientras que en los hogares monoparentales con jefatura femenina alcanzó el 88,3 %.Las Cuentas Nacionales de Transferencia del Tiempo también muestran que el cuidado no remunerado se concentra en los primeros años de vida. Las niñas recién nacidas recibieron en promedio 36,8 horas semanales de cuidado, mientras que los niños recibieron 34,3 horas. Esa responsabilidad recae principalmente sobre las mujeres entre los 15 y los 59 años, quienes dedican en promedio 5,2 horas semanales al cuidado directo, frente a 1,5 horas de los hombres.
En medio de la crisis del sistema de salud que sigue generando el cierre de servicios en el Valle del Cauca, la Asociación de Hospitales y Empresas Sociales del Estado del Valle, Asohosval, hizo un llamado urgente al gobierno entrante para encontrar un alivio financiero rápido, que permita por lo menos, garantizar la continuidad de la prestación de los servicios.A través de una carta dirigida al comité de empalme del presidente electo Abelardo de la Espriella, la asociación solicitó un encuentro para definir una hoja de ruta que permita encontrar recursos para los 52 hospitales del departamento, pues las deudas de las EPS que ascienden a los siete billones de pesos, tienen a las instituciones de salud trabajando al límite y al borde del colapso."En términos generales, el régimen subsidiado le está debiendo 1.515 millones de pesos a nuestros hospitales a corte de marzo, el régimen contributivo 450.000 millones de pesos. Esto lo que demuestra es que nuestros hospitales todos están afectados, el Hospital Universitario del Valle, el Hospital Departamental Tomás Uribe Uribe de Tuluá, el Mario Correa Rengifo, el Luis Ablanque de la Plata de Buenaventura, el Hospital Departamental Psiquiátrico, el Isaías Duarte Cancino, el Raúl Orejuela Bueno, San Rafael de Zarzal, San Juan de Dios de Cali, al Hospital San José de Buga", explicó la doctora Ligia Viáfara, directora de Asohosval.Según la asociación, una de las EPS que más afectados tiene a los hospitales del Valle del Cauca con la falta de pagos es la Nueva EPS, teniendo en cuenta que es la entidad con mayor número de usuarios, con más de un millón cien mil afiliados."Intervienen desde el Gobierno unas EPS y son esas mismas las que tienen ahogadas nuestras instituciones. No puede ser que la nueva EPS, que es más del Gobierno que de la parte privada, tenga ahogados a nuestros hospitales. Emssanar, Asmet Salud, CooSalud, también tengan ahogados a nuestros hospitales. No puede ser, es que no tiene presentación. Yo no logro entender cómo han generado esta situación tan crítica para nuestras instituciones", añadió la doctora Viáfara.Si bien la afectación se hace más evidente en los hospitales de mayor complejidad del departamento, instituciones en municipios pequeños como El Águila, Ulloa, Alcalá, Ansermanuevo y La Victoria, también están agotando sus esfuerzos, a pesar de estar en números rojos, y finalmente las consecuencias no solo las viven los pacientes, sino toda la cadena operativa de los mismos."Si no llega la plata, adivina a quién no le paga el hospital. El hospital no le paga al recurso humano, no le paga a los proveedores. Un hospital tiene que pagar agua, luz, internet, comida, y uno no puede vivir fiado un año. Si mucho, esperan 120 días. Y eso, rotando los recursos, y diciéndole a los proveedores, vea, le voy a pagar supongamos octubre del año pasado y despácheme algo", finalizó la directora de Asohosval.
Este viernes, tropas de la Tercera Brigada del Ejército lograron frustrar un atentado terrorista que se pretendía perpetrar contra la Fuerza Pública en el Valle del Cauca el próximo 7 de agosto. Esto se logró en medio de la ofensiva adelantada en la zona rural de Buenaventura, donde los soldados encontraron un depósito ilegal de explosivos en el corregimiento de Córdoba.Luego de realizar las respectivas labores de inteligencia, se descubrió que estos elementos serían utilizados para realizar diferentes ataques en el departamento, en el marco de la celebración de la fiesta patria."El hallazgo se produjo tras un trabajo conjunto de inteligencia militar, permitió identificar el área almacenamiento del material en un área boscosa de esta zona de Buenaventura, que pertenecía a la columna móvil 'Wilson González' del grupo armado organizado residual estructura 'Jaime Martínez'. Según el informe preliminar, estos elementos serían utilizados por integrantes de este grupo armado ilegal para el planeamiento y ejecución de acciones terroristas en contra de la fuerza pública y sobre todo de la población civil", aseguró el teniente coronel Juan Esteban Grajales, comandante del Batallón de Alta Montaña No.3.En esta misma ofensiva en el occidente del departamento, el Ejército también llegó hasta la zona rural del municipio de Dagua donde esta semana, cientos de familias permanecieron confinadas por la presencia de un supuesto nuevo grupo armado, en inmediaciones de la antigua Vía al Mar. Estos delincuentes, serían los responsables del asesinato de siete habitantes de la zona, desde hace dos meses."Vamos a dar hasta 30 millones de recompensa para quien nos dé información con respecto a los homicidios que se han venido dando durante este tiempo, ya llevamos casi siete homicidios en ese lugar. La comunidad solicita que el Ejército esté en la zona, entonces tomamos la decisión de que el Ejército, a pesar de que ya ha estado alrededor de la zona, pues entre al sitio donde está la comunidad", dijo la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro.La ofensiva militar en el occidente del Valle del Cauca se mantiene, para establecer la seguridad en la zona rural y prevenir acciones terroristas en el área urbana de los 42 municipios.Entre tanto, en el municipio de Jamundí, al sur del departamento la comunidad de corregimiento de Robles denunció que esta madrugada las disidencias del frente 'Jaime Martínez' hostigaron la estación de Policía de este sector, hecho que por fortuna no dejó policías ni civiles afectados.
La temporada seca continúa generando afectaciones en el Valle del Cauca, especialmente en el nivel de los ríos que abastecen las plantas de tratamiento de agua del departamento. El efecto más reciente se registra en la ladera de Cali, por la disminución del río Meléndez, que suministra el servicio en la ladera de la ciudad.Esta disminución del caudal ha hecho que las autoridades declaren al río en alerta naranja y activen un plan de contingencia que permitan la continuación del servicio para cerca de 200.000 usuarios en las comunas 18 y 20."Con el río Meléndez solamente tenemos unos 600 litros por segundo, y ahí ya estaríamos por debajo del límite que nosotros tenemos para tratar el agua y abastecer todo lo que cubre la planta La Reforma. Hemos ya prendido los bombeos, con eso estamos atendiendo lo que La Reforma está dejando de cubrir en su área, en su franja de servicios", explicó Lucierne Obonaga, subgerente de agua potable de Emcali.Como en el plan de contingencia se incluye el apoyo desde el río Cauca al suministro de agua en aquellas zonas donde el Meléndez se ha reducido, las autoridades ambientales hacen un monitoreo constante a la represa de la Salvajina, para revisar que cuente con el agua suficiente para este suministro."En este momento el nivel de Salvajina lo tenemos en el 92%, que es bastante alto para empezar esta temporada. Ese nivel nos va a permitir, con unas descargas controladas, la atención de la sequía durante, esperamos, los 10 meses que está pronosticado en promedio la duración del fenómeno", indicó José Riascos, ingeniero del grupo de recursos hídricos de la Corporación Autónoma Regional del Valle del Cauca.Desde Emcali aclaran que hasta el momento, la única afectación se presenta en el río Meléndez, la planta de tratamiento que trabaja con el Río Cali, por ahora sigue operando con normalidad.