McIlroy y Burns lideran el Masters tras la primera ronda en Augusta
Rory McIlroy y Sam Burns comparten el liderato del Masters de Augusta tras la primera ronda, ambos con 67 golpes (-5), en un torneo marcado por la división del golf mundial.
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El Masters de Augusta vuelve a reunir a las grandes figuras del golf mundial en un contexto que sigue marcado por la división entre circuitos. A casi cuatro años de la irrupción del LIV Golf, financiado por Arabia Saudita, no hay acuerdo de fusión con el PGA Tour, y el torneo más tradicional del calendario vuelve a ser uno de los pocos escenarios donde coinciden las principales estrellas.
La fractura se mantiene. El mundo del golf solo logra juntarse plenamente en los torneos grandes, los llamados Majors, y el primero de la temporada, el Masters, vuelve a poner frente a frente a jugadores de ambos circuitos. Sin embargo, la presencia de golfistas del LIV ha ido disminuyendo en Augusta: pasaron de 18 en 2023 a 13 al año siguiente, luego 12 en 2025 y apenas 10 en esta edición, tras la baja de Phil Mickelson.
En ese contexto, Rory McIlroy consiguió tres birdies consecutivos de nueve que logró este jueves para presentar una tarjeta de 67 golpes, cinco bajo par, y asumir el liderato del Masters de Augusta junto a Sam Burns. El norirlandés, segundo del ránking mundial, busca convertirse en el cuarto golfista en ganar dos veces seguidas el Masters, cuya nonagésima edición se inició este jueves. "Es un gran comienzo. Estoy metido de lleno en el torneo", dijo McIlroy. "Gran comienzo, pero no puedo adelantarme. Queda un largo camino por recorrer, pero estoy contento con lo que hice".
McIlroy hizo birdie en el hoyo 15 y luego pares hasta el final de la ronda para igualar a Sam Burns en lo más alto de las posiciones en el Augusta National, en el estado de Georgia, Estados Unidos. Cinco veces ganador de torneos de Grand Slam, McIlroy dejó la bola a menos de un metro con un golpe de aproximación en el par cinco del hoyo 2 y remató para birdie, pero falló un putt de nueve pies e hizo bogey en el 3. Sus tres birdies consecutivos fueron en los hoyos 8, 9 y 10.
Ningún campeón reinante ha liderado el Masters tras la primera ronda desde Jordan Spieth en 2016. Sam Burns, por su lado, que busca su primera victoria en un Major, logró tres birdies en cuatro hoyos en los segundos nueve hoyos. "Con el drive estuve realmente bien", dijo el estadounidense. "Te puedes meter en posiciones bastante complicadas si sales del fairway. Una vez en el green, sentí que era capaz de darme algunas oportunidades". La mejor actuación de Burns en un torneo del Grand Slam fue el séptimo puesto en el Abierto de Estados Unidos del año pasado, que llegó a liderar en las primeras tres jornadas, pero se cayó en la vuelta final.
Más allá de lo deportivo, el trasfondo sigue siendo el mismo. El LIV, que durante años no otorgó puntos para el ranking mundial, logró recientemente un acuerdo parcial con el Official World Golf Ranking, aunque limitado a los diez mejores de cada torneo. En paralelo, ha tenido que hacer ajustes en su formato, pasando de eventos de 54 hoyos a 72, en un intento por acercarse a las estructuras tradicionales. Incluso se han registrado movimientos en sentido contrario. Jugadores como Patrick Reed y Brooks Koepka han optado por regresar al PGA Tour, en medio de un panorama que sigue sin definirse. Mientras tanto, figuras como Bryson DeChambeau podrían seguir ese mismo camino en el futuro cercano.
Así, el Masters no solo abre la temporada grande del golf, sino que también refleja el momento de transición que vive el deporte. En Augusta, entre la tradición de la chaqueta verde y un campo rodeado de más de 80.000 flores, conviven dos modelos que aún no encuentran punto de encuentro. Y en ese escenario, McIlroy ya dio el primer golpe.