El sector de la construcción en Colombia enfrenta un nuevo escenario marcado por el incremento en los costos de edificación. Según el más reciente informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el Índice de Costos de la Construcción de Edificaciones (ICOCED) registró en enero de 2026 una variación mensual de 3,69 % frente a diciembre de 2025, reflejando presiones importantes sobre los proyectos del sector.
Uno de los factores que incide en esta tendencia es el aumento del salario mínimo, que impacta directamente los costos laborales dentro de la industria. Este fenómeno afecta especialmente a los proyectos de vivienda, donde los márgenes financieros suelen ser más reducidos y, por lo tanto, más sensibles a variaciones en los precios de la mano de obra y los insumos.
Ante este panorama, algunas empresas constructoras han comenzado a revisar sus estrategias de inversión y desarrollo de proyectos. En particular, se observa un mayor interés por la construcción de infraestructura no residencial, como bodegas, centros logísticos y espacios industriales.
Edificaciones no residenciales muestran mayor crecimiento
Las cifras del ICOCED evidencian una dinámica particular dentro del sector. Mientras el índice general registró la variación de 3,69 %, la categoría de edificaciones no residenciales presentó un incremento superior, con una variación de 3,85 %, ubicándose por encima del promedio nacional.
Este comportamiento refleja una mayor actividad en proyectos destinados a actividades industriales, comerciales o logísticas. La tendencia se explica, en parte, por los cambios en la economía y en los modelos de consumo que están impulsando la demanda de este tipo de infraestructura.
Entre los factores que han contribuido a este crecimiento se encuentra el avance del comercio electrónico y la expansión de las cadenas de distribución. Estas transformaciones han incrementado la necesidad de espacios especializados para almacenamiento, distribución y operación logística en diferentes regiones del país.
El auge del comercio electrónico impulsa la demanda logística
El crecimiento del comercio digital ha generado nuevas necesidades para las empresas que buscan optimizar sus procesos de entrega y almacenamiento. La demanda de bodegas y centros de distribución se ha incrementado, ya que las compañías requieren instalaciones adecuadas para gestionar inventarios y acelerar la distribución de productos.
Este contexto ha llevado a que el desarrollo de infraestructura logística y productiva gane protagonismo dentro del sector constructor. La disponibilidad de espacios adecuados se ha convertido en un factor clave para mejorar la eficiencia de las cadenas de suministro y responder a los cambios en los hábitos de consumo.
Además, estos proyectos permiten fortalecer la conectividad entre centros de producción, almacenamiento y consumo, lo que contribuye a mejorar la competitividad empresarial en el país.
Empresas constructoras ajustan su estrategia
En medio de este escenario, algunas compañías del sector han comenzado a reforzar su presencia en el desarrollo de infraestructura no habitable. Es el caso de Bermúdez Constructores, que ha decidido fortalecer su portafolio en proyectos como bodegas y espacios industriales. Fernando Bermúdez, CEO de la firma, señaló que el mercado de la construcción está experimentando una transformación que obliga a las empresas a adaptarse a nuevas necesidades productivas. Según explicó, el crecimiento de la logística y del comercio ha abierto oportunidades para el desarrollo de este tipo de proyectos. Como resultado de esta estrategia, la compañía reportó un crecimiento del 18 % en su operación reciente, impulsado principalmente por su participación en proyectos de infraestructura logística.
Impacto económico de la infraestructura no residencial
La construcción de edificaciones no residenciales tiene un papel relevante dentro del desarrollo económico del país. Instalaciones como bodegas industriales, centros de distribución o complejos logísticos facilitan la operación de sectores productivos y contribuyen a dinamizar el comercio.
Este tipo de infraestructura también permite mejorar los procesos de almacenamiento, transporte y distribución de bienes, factores que resultan fundamentales para aumentar la eficiencia del sector empresarial. Para las compañías constructoras, el desarrollo de estos proyectos representa una alternativa frente a la volatilidad que puede afectar al segmento residencial, al tiempo que contribuye a fortalecer el tejido productivo y logístico del país.
En este contexto, el sector de la construcción continúa adaptándose a las transformaciones económicas y a las nuevas demandas del mercado, con una mayor participación de proyectos destinados a actividades industriales y logísticas.