Aunque las bolsas de café llegan al consumidor con imágenes del grano de café en el cafetal, la verdad es que existe un largo proceso entre la recolección de las cerezas y el producto final. Buena parte de ese trabajo se hace en las mismas fincas y representa hasta 20 días de trabajo, pero desde este martes, 26 de mayo, los cafeteros pueden entregar su café recién recolectado a la nueva planta de beneficio de café de la Federación Nacional de Cafeteros en Gigante, Huila.
El beneficio es un proceso mediante el cual el café recién recolectado se separa de la cáscara, se fermenta, se lava, y luego se seca. Es el café seco el que los cafeteros suelen vender en las cooperativas para que luego la industria lo trille y lo convierta en un café listo para preparar.
"Recolectar el café, entregarlo y cobrarlo es el nuevo modelo que transformará la vida de los caficultores. La Cooperativa Coocentral estará operando este Centro construido por la empresa de los cafeteros: Almacafé de la FNC", señaló la Federación Nacional de Cafeteros.
La central tendrá la capacidad de procesas unas 35.000 kilos de café en cerezas por día y la idea es que aquí se aproveche la materia prima residual que luego podría aprovecharse para crear fertilizantes, biocombustibles, alimentación animal y hasta energía.
“La calidad del café se potencia y custodia en el beneficio. Esta apuesta representa una evolución en la manera en que Colombia procesa su café, integrando innovación, sostenibilidad y productividad para beneficiar directamente a los caficultores”, señaló el gerente general Germán Bahamón.
Huila es el principal productor de café en Colombia. Colombia produjo 11.9 millones de sacos de café en el último año.