La inflación de agosto se ubicó en 6,24% anual, su nivel más alto desde julio de 2024. Para José Ignacio López, presidente de ANIF, el principal riesgo hacia adelante no está en el dato ya conocido, sino en las presiones que podrían presentarse en los próximos meses. “El fenómeno de El Niño va a ser un fenómeno que va a generar inflación, desafortunadamente”, afirmó López.
Según el economista, el primer impacto estaría en los alimentos. “El fenómeno de El Niño está asociado a detención en la producción de alimentos, que implica que probablemente podemos tener precios más caros de los alimentos”, explicó. Este rubro ya sorprendió al alza en agosto, pues los alimentos y bebidas no alcohólicas registraron un incremento mensual de 0,7%.
La segunda vía de impacto sería la energía. López explicó que una temporada de sequía fuerte puede generar estrés en el sistema eléctrico, debido a una menor disponibilidad de generación hidráulica. “Podríamos estar en un momento en donde, por las sequías, la generación hidráulica no será suficiente. Tendremos que respaldar con generación térmica en un momento donde hay desabastecimiento de gas y la generación será más costosa”, señaló.
De acuerdo con el presidente de ANIF, este escenario podría traducirse en mayores costos de los servicios públicos para los hogares colombianos. “Si el fenómeno de El Niño se configura con fuerza en el país, la inflación actual de 6,24% podría sumar unos 60, 70 puntos básicos más, lo que acercaría el cierre del año a niveles del 7%”, afirmó.
López señaló que la incertidumbre frente al fenómeno tiene dos componentes: determinar qué tan fuerte será su intensidad y establecer qué tan rápido comenzarían a sentirse sus efectos en los precios que pagan los colombianos.