Ojo, esto es lo que más subió de precio en marzo y golpea el bolsillo, según el DANE
De acuerdo con el último informe del DANE sobre el IPC, los mayores incrementos de precios en el mes pasado se concentraron en algunos productos y servicios. Consumidores ya sienten el golpe.
Cada vez que una persona va al mercado, paga el arriendo o revisa la factura de servicios públicos, está enfrentándose a un mismo fenómeno, el aumento en los precios. Ese cambio constante es lo que mide el Índice de Precios al Consumidor (IPC), un indicador que refleja cuánto varían, en promedio, los precios de los bienes y servicios que consumen los hogares.
En marzo de 2026, ese indicador mostró una variación de 0,78 %, lo que significa que, en general, vivir fue más costoso que en febrero. Pero ese aumento no se siente igual en todos los productos, pues hay algunos que suben mucho más y son los que terminan impactando directamente el bolsillo.
De acuerdo con el último informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE)sobre el IPC, los mayores incrementos de precios en marzo se concentraron en alimentos y servicios básicos. Entre los más destacados están:
Tomate: subió 13,58 %
Frutas frescas: aumentaron 8,66 %
Electricidad: incrementó 2,78 %
Servicios de comunicación (internet y telefonía): subieron 3,15 %
Comidas en restaurantes: aumentaron 0,93 %
Estos productos y servicios fueron, además, algunos de los que más aportaron al aumento total del IPC en el mes.
El impacto en el gasto diario
El informede la entidad muestra que los mayores aportes a la inflación mensual provinieron de:
Inflación en Colombia
Foto: ImageFX, referencia
• Alojamiento y servicios públicos. • Alimentos. • Restaurantes. • Información y comunicación.
En conjunto, estas categorías explicaron la mayor parte del aumento del costo de vida en marzo. El comportamiento de los precios deja ver que el incremento se concentra en bienes y servicios de consumo frecuente, como alimentos frescos, servicios públicos y gastos cotidianos como comer fuera del hogar o conectarse a internet.
Es decir, no se trata de aumentos aislados, sino de presiones sobre gastos esenciales que hacen que el impacto del IPC sea más visible en la vida diaria.