De acuerdo con los informes especiales de mercado laboral publicados por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, durante el trimestre febrero-abril de 2026 se evidenciaron importantes diferencias en la participación y ocupación laboral en la población campesina.
La tasa global de participación fue de 61,7 % y la tasa de ocupación alcanzó el 57,3 %, cifras inferiores a las registradas por la población no campesina. Asimismo, la informalidad laboral continuó siendo un desafío significativo, ya que el 55,1 % de las personas ocupadas trabajaban en condiciones informales, aunque este indicador mostró una reducción de 1,7 puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.
Por otra parte, los resultados muestran avances en la participación laboral de los jóvenes campesinos, cuya tasa global de participación se ubicó en 55,2 %, registrando un leve aumento frente a 2025.
Esto, mientras que en la población campesina con discapacidad presentó una tasa global de participación de apenas 22,5 %, muy por debajo del 67,2 % registrado para las personas sin discapacidad, lo que representa una diferencia de 44,7 puntos porcentuales.
Los indicadores también revelan diferencias relacionadas con la estructura familiar y el género. Los jefes de hogar registraron las tasas más altas de participación y ocupación, con 74,0 % y 69,7 %, respectivamente, mientras que los otros miembros del hogar presentaron los niveles más bajos.
En cuanto al mercado laboral según sexo, las brechas continúan siendo significativas: la diferencia en la tasa global de participación entre hombres y mujeres fue de 23,1 puntos porcentuales y en la tasa de ocupación alcanzó 23,6 puntos porcentuales.
Finalmente, los resultados del año móvil mayo 2025 -abril 2026 evidencian comportamientos dinámicos según etnia y orientación sexual. Las poblaciones Negro, Afrodescendiente, Raizal y Palenquera, así como la población indígena, registraron tasas globales de participación superiores al 63 %.
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Por su parte, la población LGBT presentó una participación laboral del 82,4 % y una tasa de ocupación del 74,0 %, ambas superiores a las observadas en la población no LGBT.