La situación que enfrentan varias regiones de Colombia por los incendios forestales representa una crisis ambiental que podría tener efectos prolongados sobre los ecosistemas, la fauna y las fuentes de agua, advirtió Rodrigo Botero, director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo, en Mañanas Blu 10:30.
El experto puso especial atención en el Tolima, donde las llamas han afectado amplias zonas rurales, pero señaló que el problema también alcanza otros departamentos ubicados en la cuenca alta y media del río Magdalena.
Para Botero, la gravedad de la situación no está únicamente relacionada con los incendios que se presentan actualmente, sino con el estado previo de los territorios, que ya enfrentaban pérdida de bosques y de cobertura natural.
Sequía y pérdida de bosques agravan los incendios
Según explicó Botero, varias de estas zonas llegan a la temporada seca con un nivel elevado de degradación ambiental. A esto se suma el fenómeno de El Niño, que, de acuerdo con su explicación, ya está provocando una disminución importante de los caudales del Magdalena.
El resultado es un territorio con vegetación extremadamente seca y mayor facilidad para que el fuego avance.
“Aquí lo que tenemos es un bosque muy seco, extremadamente afectado por un inicio de Súper Niño, y ya con un proceso de degradación previa”, explicó Botero.
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El director de la Fundación para la Conservación y el Desarrollo señaló que uno de los principales impactos se produce sobre la fauna silvestre, debido a que después de los incendios desaparece buena parte de la vegetación que sirve como alimento.
“Literalmente no hay vegetación” para que los diferentes grupos de animales puedan establecer nuevamente sus ciclos, explicó.
La situación también afecta la capacidad de los ecosistemas para retener humedad, un aspecto que adquiere mayor importancia ante la posibilidad de que las condiciones secas continúen durante los próximos meses.
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Alerta por el agua que podría quedar disponible
Botero también advirtió que la crisis ambiental podría trasladarse al suministro de agua si las condiciones actuales se mantienen.
Según explicó, existe una posibilidad de que se presenten restricciones para el consumo humano, el consumo animal y algunas actividades agrícolas, debido al estrés que están enfrentando las fuentes hídricas.
En ese escenario, el experto pidió especial protección para las microcuencas, que describió como pequeñas “esponjas naturales” capaces de almacenar y regular parte del agua disponible.
Entre las medidas que planteó están:
- Captar la mayor cantidad posible de agua lluvia.
- Evitar el pisoteo del ganado en las zonas de las microcuencas que todavía conservan vegetación.
- Proteger las fuentes de agua.
- Evitar intervenciones mediante tala o fuego.
- Preparar a los acueductos municipales ante posibles restricciones.
- Avanzar en procesos de restauración de las zonas afectadas.
- Botero pide “cero fuegos” ante lo que viene
El experto también hizo un llamado a suspender las quemas utilizadas para actividades agropecuarias o para ampliar la frontera agrícola.
Botero señaló que algunos incendios pueden estar relacionados con prácticas utilizadas para limpiar potreros, preparar suelos o ampliar la frontera agropecuaria. También mencionó la existencia de incendios provocados y el papel que podrían tener estructuras criminales en algunos casos.
Escuche la entrevista completa en el audio adjunto: