La autorización para elevar el nivel del embalse de Hidroituango busca preparar al sistema energético colombiano ante el impacto que podría tener el fenómeno de El Niño, según explicó el ingeniero Santiago Ortega, director de Innovación en Emergente Energía Sostenible, en entrevista con Mañanas Blu 10:30.
Ortega aseguró que la medida autorizada por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) no representa un riesgo para las poblaciones ubicadas aguas abajo, aunque reconoció que podría generar algunas afectaciones menores en actividades como la pesca debido a la reducción temporal del caudal del río Cauca.
¿Por qué quieren subir el nivel de Hidroituango?
El experto explicó que elevar la cota del embalse permitiría contar con una mayor reserva de agua antes de que los efectos de El Niño puedan reducir las lluvias y los caudales disponibles para la generación hidroeléctrica.
La generación de una central hidroeléctrica depende, entre otros factores, de la altura o “cabeza” de agua y del caudal. Por eso, según Ortega, tener el embalse en una cota más alta permite producir más energía con el mismo caudal.
La medida también está relacionada con las condiciones actuales del río Cauca. Para aumentar progresivamente el nivel del embalse es necesario que ingrese más agua de la que sale, por lo que se autorizó reducir parcialmente el caudal de salida.
Ortega señaló que el tiempo que tardaría Hidroituango en alcanzar los niveles autorizados dependerá de las lluvias durante septiembre, octubre y noviembre. Sin embargo, advirtió que la presencia de El Niño podría significar precipitaciones inferiores a las esperadas.
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“Si llega un Niño fuerte, puede apagarnos”, advirtió el experto al referirse a la situación del sistema eléctrico colombiano.
El problema de la oferta de energía en Colombia
Más allá de Hidroituango, Ortega señaló que existe una preocupación en el sector eléctrico desde hace varios años: la demanda de energía está creciendo a un ritmo superior al aumento de la oferta disponible.
Según explicó, uno de los principales obstáculos para incorporar nueva generación está relacionado con los puntos de conexión. Numerosos proyectos necesitan conectarse a las mismas subestaciones del Sistema de Transmisión Nacional, lo que ha generado dificultades para determinar cómo se asignan esos espacios.
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A esto se suma el retraso en obras de transmisión. Ortega afirmó que existen proyectos que acumulan hasta 14 años de atraso y mencionó como ejemplo la línea Colectora, necesaria para transportar hacia el sistema la energía producida por proyectos eólicos en La Guajira.
El experto también señaló que las condiciones regulatorias y la relación entre el Gobierno y las empresas del sector han influido en las decisiones de inversión.
No obstante, destacó que durante el Gobierno anterior hubo un crecimiento importante de la generación solar, con cerca de 4 gigavatios de nueva capacidad, aunque reconoció que algunos proyectos pueden presentar retrasos en su entrada en operación.
Para Ortega, la situación requiere medidas antes de que las condiciones de sequía puedan afectar la
generación hidroeléctrica.
En ese contexto, consideró importante aprovechar la capacidad disponible en Hidroituango y preparar los embalses para los meses en los que podrían presentarse menores precipitaciones.
Escuche la entrevista completa en el audio adjunto: