El costo de mantener un vehículo en Colombia está cambiando de tendencia y golpeando cada vez más el bolsillo de los conductores. Ya no son los repuestos el principal problema: ahora, el mayor gasto está en los talleres. Así lo advirtió el gremio Asopartes, tras analizar el comportamiento reciente del sector automotor.
Según cifras del DANE, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de las autopartes se ubicó en 4,58 % en enero de 2026, un aumento frente al 3,97 % registrado en enero de 2025, aunque todavía por debajo de la inflación nacional, que alcanzó el 5,35 %. Sin embargo, el dato que marca la diferencia está en los servicios: el mantenimiento y las reparaciones en talleres registraron un incremento de 7,48 %, el más alto de toda la canasta.
“Los servicios de taller están ganando un mayor peso dentro del gasto de los hogares y de los propietarios de vehículos, en un contexto de mayor complejidad técnica y mayores exigencias operativas para el servicio automotor”, señaló Carlos Andrés Pineda Osorio, presidente de Asopartes.
Según el gremio aseguran que otros servicios relacionados con el cuidado del vehículo siguen al alza. Los productos de limpieza y conservación aumentaron 5,78 %, mientras que la latonería y pintura subieron 5,30 %, cifras que se mantienen cerca o por encima de la inflación general.
La razón está en la transformación de los vehículos. El sector menciona que hoy son más tecnológicos, requieren diagnósticos especializados y mano de obra calificada, lo que incrementa los costos de operación en los talleres. A esto se suman factores como el aumento de salarios, la formalización del sector y la inversión en equipos más sofisticados.
Por el contrario, las autopartes muestran estabilidad e incluso reducciones. Las piezas de repuesto registraron una variación de -0,26 %, las llantas, neumáticos y rines -0,59 %, y servicios como el cambio de aceite subieron 3,43 %, mientras que fluidos como aditivos y refrigerantes apenas aumentaron 1,71%, por debajo del IPC nacional.
Para Asopartes, esta tendencia plantea un nuevo desafío: la sostenibilidad del parque automotor ya no depende solo de la disponibilidad de repuestos, sino del fortalecimiento del servicio técnico especializado. En ese sentido, el gremio insiste en la necesidad de avanzar en capacitación, formalización y competitividad de los talleres, en un contexto donde la tecnología automotriz exige cada vez más conocimientos y mayores costos de mantenimiento.