En las últimas horas se confirmó la extradición desde Haití hacia territorio estadounidense de 17 exmilitares colombianos vinculados a las investigaciones por el magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moïse
Entre los trasladados se encuentra el subteniente Jiner Alberto Carmona Flores, cuya esposa, Milena Carmona, denunció la falta absoluta de comunicación previa y de acompañamiento por parte de las autoridades gubernamentales.
Sobre la forma en que se enteró del traslado de su esposo y de sus compañeros, Carmona afirmó: "A mí me llama una fuente que tengo desde hace muchos años que me ha ayudado a recaudar información a favor de mi esposo y de sus compañeros y me dice que sobre las 11 de la mañana más o menos, posiblemente se los podían llevar a todos para los Estados Unidos. Eh, así fue que yo me enteré, pero yo no tengo ningún una confirmación oficial por parte de cancillería, mucho menos de las diligencias que se realizaron en ese país".
La vocera agregó que "absolutamente nada, ni a mí ni a nadie del grupo, ningún representante nos dijeron nada".
"Fueron tomados como los perfectos chivos para involucrarlos".
Fue arrestado el 8 de julio de 2021
Tras permanecer cerca de cinco años detenido en Puerto Príncipe bajo condiciones que la familia califica de irregulares y sin garantías de debido proceso, su esposa reitera que el oficial no tuvo ningún grado de responsabilidad en el crimen del mandatario.
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Según explicó Carmona, su esposo fue contratado por la firma estadounidense CTU para prestar servicios de seguridad privada sin conocer de antemano el país de destino
"Sencillamente él, de hecho, tampoco sabía qué país era, solamente la persona que lo reclutó... le decían que era un país de Centroamérica y que se iban a enterar de qué país era cuando estuvieran eh ya próximos a viajar. Y efectivamente, él se entera que el país era esta este Haití, pero lo hizo fue en el aeropuerto El Dorado, cuando ya la empresa CTU les había comprado los ticketes".
Respecto al avance de las investigaciones judiciales en Haití, Milena Carmona fustigó la ausencia de material probatorio: "El gobierno de ese país no ha podido demostrar eh ni una sola prueba en contra, una prueba real. Solo han sido especulaciones y suposiciones... desafortunadamente pues ellos fueron tomados como los perfectos chivos para involucrarlos en este crimen, incluyendo mi esposo".
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Inconsistencias horarias en la noche del magnicidio
La defensa de las familias sostiene que existen severas contradicciones en la reconstrucción de los hechos efectuada por las autoridades de Haití. De acuerdo con los testimonios que los propios detenidos entregaron a agencias estadounidenses como el FBI y Homeland Security (HSI), la noche del crimen fueron contactados por la misma policía haitiana bajo el argumento de prestar apoyo en la captura de un alto perfil.
"Nosotros tenemos un video que los capta a ellos subiendo en las camionetas con la policía a las 2:44 de la mañana y el reporte de todas las entidades que participaron del levantamiento de del cadáver del presidente escribió, por decirlo así, que su muerte fue la 1 de la mañana, es decir, una hora en la que ellos ni siquiera estaban en el lugar", detalló Carmona. La mujer añadió que al arribar al perímetro de la residencia presidencial, las puertas estaban abiertas, no existían anillos de seguridad y los agentes policiales procedieron a abandonarlos en el sitio junto al cuerpo del presidente.
Aislamiento, cargos desestimados y el proceso en Miami
A lo largo de los años de reclusión, los familiares enfrentaron serios obstáculos logísticos y económicos para mantener contacto o viajar a la isla, debido a la falta de visado, barreras de seguridad y costos de escolta privada que alcanzaban los 1.500 dólares diarios. Las comunicaciones se restringieron a cartas durante los dos primeros años y posteriormente a videollamadas trimestrales bajo supervisión consular.
En el ámbito legal, aunque inicialmente enfrentaron siete cargos, un juez desestimó la mayoría por falta de pruebas, reduciéndolos a dos. Los 17 colombianos, que no han sido condenados, comparecerán ante la Corte del Distrito Sur de la Florida en Miami.