La mayoría de las veces, los padres creen que mientras sus hijos están en el colegio están seguros; no obstante a veces la supervisión de los maestros no es suficiente y ocurren situaciones que ponen en riesgo la integridad de los estudiantes.
Frente a esto, un grave incidente escolar alertó a una comunidad educativa, donde un niño de 9 años de edad resultó con una perforación intestinal luego de una broma ejecutada por sus compañeros de clase.
Según información oficial, el hecho ocurrió cuando los estudiantes colocaron un lápiz con la punta hacia arriba en su asiento, sin que el menor se percatara de la situación.
De acuerdo con el testimonio de su madre, Felicita Ortíz, el niño se sentó normalmente durante la jornada escolar, lo que provocó una lesión interna de consideración. “Los niños colocaron un lápiz con la punta hacia arriba en su asiento; al no percatarse, él se sentó y sufrió una profunda perforación”, relató la mujer, visiblemente afectada por lo ocurrido.
El menor de edad tuvo que ser sometido a dos intervenciones quirúrgicas debido a la gravedad de la herida, que comprometió su intestino. Actualmente, se encuentra en su vivienda en proceso de recuperación, bajo cuidados médicos constantes.
Recuperación y gastos médicos
Ahora, la familia del niño enfrenta un complejo panorama económico, ya que el tratamiento requerido podría extenderse hasta un año. Según explicó Ortíz, los costos médicos han sido elevados, lo que los llevó a organizar una actividad benéfica para recaudar fondos que permitan cubrir los gastos derivados de las cirugías y la recuperación.
“El tratamiento es largo y los gastos son muy altos”, expresó la madre, quien además señaló que continúan enfocados en la evolución favorable de su hijo tras el delicado episodio.
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Frente a lo sucedido, se ha cuestionado la seguridad dentro de las instituciones educativas y por las consecuencias que pueden derivarse de este tipo de conductas entre estudiantes. La broma, que terminó siendo un hecho de gravedad, mostró los riesgos que pueden correr los niños al no diferenciar las acciones inofensivas a otras que sí causan daños irreparables dentro del entorno escolar.