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Puente Rumichaca, el destino de muchos caminantes venezolanos tras recorrer Colombia

Se trata del último punto acompañando a caminantes que buscan mejor vida fuera de su querida Venezuela, sumida en una crisis que no da tregua.

315821_Blu Radio. Puente Rumichaca. Foto: Blu Radio
Puente Rumichaca.
Foto: Blu Radio
“Que ninguno de los que estamos aquí queremos dejar nuestro precioso país, nosotros venimos por un sueño. Aquí, mi estómago está vacío y el de muchos de ellos que están aquí. Nuestras familias están allá esperándonos. Así que pongan su mano en el corazón”, con fuerza y aguantando el llanto dice Félix Aray, quien lleva tres días esperando el permiso para cruzar la frontera entre Colombia y Ecuador,

en el Puente Internacional de Rumichaca con un par de maletas y decenas de compatriotas venezolanos en su misma situación. 

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Maracaibo, Trujillo, Zulia, Caracas, Bolívar, Apure, de esos estados y de esas ciudades de Venezuela, peregrinos sin retorno han logrado cruzar Colombia hasta llegar a la frontera colombo-ecuatoriana. Aquí termina el tránsito de esos más de 600.000 venezolanos que pasan por Colombia de forma temporal para lograr vida en Ecuador.     
                  
“Mi viaje duró catorce días caminando desde Venezuela hasta acá, y tengo tres días más aquí”, dice uno de los caminantes.
 
14, 15, 20, 30 y hasta 40 días tardan los venezolanos recorriendo Colombia desde la frontera en el Puente Internacional Simón Bolívar, en Villa del Rosario, hasta la otra línea fronteriza entre Ipiales y Rumichaca. Este, para muchos, es un punto donde le entregan el trofeo a sus piernas por estar más cerca de su destino, Ecuador. Pero para otros es un freno dañado que deja en el limbo su misión de cruzar a otra nación.
 
“¿Cuál es la injusticia que veo? Que por La Hormiga no están poniendo objeción ni pero a ningún venezolano por la Carta Andina. Por aquí por Rumichaca están poniendo 200.000 peros por la Carta Andina. Si no estás renco o embarazada, no te la dan”,

cuenta Héctor Monasterio, un ciudadano que dice que, incluso, recibió amenazas de llevarlo preso. 

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La Carta Andina, un documento para que las personas puedan continuar su camino, es el impedimento y algunos migrantes denuncian malos tratos. 
 
“Fui a hablar con el jefe de Migración y lo que dijo fue que bajara, que fuera a formarle ‘peo’ a Maduro o a Diosdado”, señala uno de los caminantes. 
 
“Tengo un billete de cinco dólares que ni que yo trabaje allá dos meses no sirve y ese invento (mostrando unos billetes de bolívares) ¿Qué es esto? Si esto no sirve para nada. Lo que haces es malgastar el papel moneda vendiéndole el país a otros países y no inviertes ahí y no haces nada”, reprocha un joven, esperando que Nicolás Maduro lo escuche en algún momento.

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Las discrepancias y el dolor de dejar la tierra que los vio nacer por culpa de la forma de Gobierno de Maduro han generado incertidumbre y fuertes llamados para frenar la dictadura y algún día poder regresar. Pero no solo al gobierno, sino el grito es para que la oposición se ponga en los zapatos de los ciudadanos de a pie, para que puedan comprender de alguna manera el hambre, el frío y las necesidades que cientos de miles de venezolanos han padecido y, sin freno alguno, continúan sintiendo en la permanente salida de la que un día fue la gran pequeña Venecia. 



 
“Por un sueño que fue truncado por los politiqueros de turno. Le hago también un llamado a la oposición venezolana. Que ellos están también como si estuvieran acorde de lo que está pasando en Venezuela. Ellos hacen una rueda de prensa, pero no se avocan a venir aquí a ver lo que estamos pasando nosotros. Esa oposición venezolana que pareciera que están a manos del gobierno solo dicen cosas y pareciera que a espaldas se reúnen en Esparta con el gobierno. Nosotros no queremos dejar a nuestra patria”, retrata Aray. 
 
Llegar al Puente de Rumichaca es solo una de las pruebas por las que pasan los peregrinos sin retorno,

pero con sed de a Venezuela regresar. 

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Desde Norte de Santander hasta Nariño, en camiones, pidiendo ‘cola’ en cualquier vehículo de buenos samaritanos, lavar la ropa en pozos que van encontrando en el camino, comer un pan o un buen banquete en un andén. Cúcuta, el punto de partida, Pamplona, el refugio de preparación para recargar energías y conocer la pluralidad de colores colombianos, el frío y temible trayecto por el Páramo de Berlín en medio de la cebolla y los retenes policiales, el decisivo paso por Bucaramanga donde se pone en la mesa la cruda posibilidad de regresar a Venezuela o seguir, el doloroso camino hasta Tunja para refugiarse en un hacinamiento de amor, pero al fin hacinamiento; la cruda realidad de una complicada chance de vida en un cambuche a las afueras del terminal de Bogotá, el amoroso canto patriótico en Calarcá, la rudeza de la sucursal del cielo en Cali, la incertidumbre en Ipiales de conseguir un permiso para cruzar al Ecuador. Esto es solo un pedacito de lo que padecen estos peregrinos sin retorno.

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El especial completo entre dos pasos fronterizos, ‘Peregrinos sin Retorno’, éxodo venezolano, el drama paso a paso lo encuentra en Bluradio.com. Bajo la dirección de Ricardo Ospina, el apoyo de la redacción digital y desde las carreteras de Colombia, Uriel Rodríguez Silva.

 
 

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