En diálogo con Mañanas Blu, el expresidente de Colombia, Iván Duque, calificó la reciente caída del régimen de Nicolás Maduro como una noticia de "mucha alegría para el pueblo venezolano" y una reivindicación para quienes denunciaron la dictadura ante organismos internacionales.
Duque, quien lideró el cerco diplomático durante su mandato, aseguró que la intervención militar y humanitaria de los Estados Unidos es un triunfo de la libertad que pone fin a un sistema de violencia y narcoterrorismo.
Una intervención con "legitimidad moral"
Para el exmandatario, la operación de precisión liderada por el Comando Sur no debe verse simplemente como una acción militar, sino como una "intervención humanitaria" destinada a remover a un violador sistemático de los derechos humanos. Duque comparó este operativo con otros hitos históricos de la justicia internacional.
"Cuando el presidente Obama intervino en Pakistán para dar de baja a Osama Bin Laden, la comunidad internacional lo aplaudió", señaló, añadiendo que la captura de Maduro guarda similitudes con la de Slobodan Milosevic, quien fue sometido a la justicia internacional.
Mientras que figuras del chavismo como Tarek William Saab y el canciller Iván Gil han emitido mensajes desde la clandestinidad a través de llamadas telefónicas, denunciando "hechos de sangre", Duque sostiene que la operación fue meticulosa y logró minimizar cualquier daño colateral.
El factor Trump y la pandemia de 2020
Una de las revelaciones más impactantes de Duque fue su análisis sobre el momento político en el que ocurre esta liberación.
Según el exjefe de Estado, el compromiso de la administración estadounidense con la democracia en Venezuela no es nuevo. "Si no hubiera sido por la pandemia del año 2020, que llegó en el año electoral de los Estados Unidos en ese momento, el presidente Trump hubiera hecho lo mismo", afirmó con contundencia. Duque subrayó que en aquel entonces ya existía una coordinación estrecha con líderes de la región para restablecer la democracia, pero la crisis sanitaria global alteró los planes.
El camino hacia la reconstrucción democrática
Tras la caída del régimen, Duque enfatizó que el desafío inmediato es la reconstrucción institucional y social de Venezuela. Este proceso requiere, según él, un tejido de confianza entre las fuerzas militares venezolanas y los líderes democráticos, específicamente Edmundo González y María Corina Machado.
El expresidente sugirió que la reconstrucción debe incluir:
Una reforma constitucional, dado que la actual fue diseñada como un "traje de sastrería" para los intereses del chavismo.
La garantía de poderes independientes y la llegada de inversión extranjera.
La eliminación de controles de precios y formas artificiales de economía que solo beneficiaban a la élite gobernante.
Seguridad fronteriza y fin del refugio terrorista
Para Colombia, este cambio de mando tiene implicaciones directas en la seguridad nacional. Duque señaló que la permanencia de Maduro en el poder permitió que grupos como el ELN y las Farc se mantuvieran a flote gracias a la "protección y connivencia" de la dictadura. Con la caída del régimen, se espera que estos grupos dejen de sentirse inmunes a la persecución de las autoridades colombianas.
Finalmente, Duque resaltó el potencial económico de una Venezuela democrática, recordando que el comercio binacional llegó a superar los 7.000 millones de dólares, una cifra que podría recuperarse para generar empleo en las zonas de frontera como Cúcuta y Arauca.
A pesar de las críticas al actual gobierno colombiano por su falta de claridad frente al régimen, Duque confía en que la institucionalidad del país y la comunidad internacional respaldarán plenamente la transición liderada por González y Machado.
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