Productores individuales, emprendedores rurales, asociaciones de pequeños agricultores y comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas de toda Colombia cuentan con una nueva ventana para visibilizar su trabajo por la producción de alimentos y el desarrollo territorial.
La Fundación Alpina, en alianza estratégica con la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, anunció la apertura formal de la convocatoria para el Premio ‘Campo que Alimenta’, una iniciativa orientada a identificar, visibilizar y reconocer aquellas experiencias rurales que están generando un impacto real y medible en la seguridad alimentaria mediante prácticas agrícolas sostenibles.
Impulso a las experiencias vivas del territorio
El Premio ‘Campo que Alimenta’ pone el foco directamente en las soluciones nacidas en los propios territorios colombianos. Su propósito es destacar iniciativas que han creado alternativas efectivas para mejorar el acceso, el abastecimiento y el consumo de alimentos, integrando al mismo tiempo técnicas agroecológicas, diversificando la producción agrícola y generando beneficios directos para las familias rurales.
Para asegurar un reconocimiento equitativo e incluyente, la convocatoria se divide en dos categorías de postulación:
- Campo Abierto: dirigida a proyectos que generan un impacto positivo en la seguridad alimentaria de su región y que nunca han recibido apoyo o acompañamiento por parte de la Fundación Alpina.
- Campo que Trasciende: diseñada para iniciativas que en el pasado contaron con el acompañamiento de la Fundación y que hoy pueden demostrar la sostenibilidad, mejora o escalamiento de sus procesos comunitarios e institucionales.
En cada una de las categorías se seleccionará a una propuesta ganadora, la cual recibirá un incentivo económico de $3 millones de pesos junto con un esquema de mentoría especializada durante el año 2027.
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Criterios de evaluación y condiciones de postulación
Para participar en la convocatoria, los proyectos postulados deben cumplir con dos requisitos básicos: contar con al menos un año de implementación demostrable y aportar resultados verificables sobre su impacto en el territorio.
El jurado valorará las iniciativas a partir de cinco criterios fundamentales:
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- Impacto comunitario: mejoras tangibles en las condiciones de vida de la comunidad.
- Prácticas agroecológicas: aplicación de conocimientos y técnicas orientadas a la sostenibilidad ambiental.
- Resultados sostenibles: evidencias claras y medibles del progreso alcanzado.
- Diversificación alimentaria: variedad de alimentos producidos, tanto para el consumo familiar como para la comercialización.
- Articulación territorial: se considerará de manera deseable la vinculación y trabajo conjunto con otros actores o entidades del territorio.
Uno de los valores centrales de este premio radica en tender un puente entre la práctica rural cotidiana y el diseño de políticas públicas a nivel nacional.
Ramiro Guerrero, director de la Escuela de Gobierno de la Universidad de los Andes, destacó la importancia de sistematizar el aprendizaje del campo: “Colombia necesita identificar las soluciones que están transformando sus territorios y convertir esas experiencias en conocimiento útil”.
Por su parte, Camila Aguilar, directora ejecutiva de la Fundación Alpina, resaltó el rol determinante de las comunidades en la soberanía y seguridad alimentaria del país: “La seguridad alimentaria también se construye desde los territorios y desde las capacidades de quienes producen los alimentos”.
Los interesados en participar deben tener en cuenta las siguientes fechas clave dentro del proceso de selección:
- Periodo de postulaciones: del 16 de septiembre al 14 de octubre de 2026.
- Evaluación de propuestas: del 15 de octubre al 11 de noviembre de 2026.
- Notificación de finalistas: 12 de noviembre de 2026.
- Ceremonia de premiación: 25 de noviembre de 2026.
Las bases completadas, requisitos detallados y el formulario digital de inscripción se encuentran en el sitio web oficial