Un total de 154 soldados profesionales del Ejército que resultaron heridos durante operaciones militares o presentan disminución de su capacidad laboral se graduaron como técnicos y operarios de confección industrial, en una iniciativa que busca ofrecer alternativas laborales a quienes ya no pueden desempeñar funciones de combate.
Los uniformados fueron capacitados durante el último año y actualmente trabajan en las plantas de confección, campaña y zapatería del Ejército, donde producen uniformes, equipos y otros elementos utilizados por las tropas que permanecen desplegadas en diferentes zonas del país.
El programa surgió en 2025 como una alternativa para aprovechar la experiencia y permanencia de estos militares dentro de la institución, pese a las limitaciones físicas derivadas del servicio.
Entre los graduados hay soldados que sobrevivieron a emboscadas, explosiones y otros hechos ocurridos durante operaciones. Algunos pasaron varios años en recuperación antes de iniciar su proceso de formación técnica. Ahora, desde las áreas de producción logística, continúan vinculados al Ejército mientras adquieren herramientas que también podrán utilizar una vez finalicen su carrera militar.
La iniciativa continúa en marcha y actualmente otros 90 soldados adelantan procesos de capacitación para incorporarse a estas labores. Con ello, el Ejército busca fortalecer su capacidad de producción de uniformes y equipos, al tiempo que ofrece nuevas oportunidades a militares que vieron transformada su vida tras resultar heridos en cumplimiento de su deber.