explica cómo funcionará la primera línea en la ciudad.
El contrato fue firmado hace seis semanas y este martes se terminó de legalizar y obliga al consorcio a entregar estudios geotécnicos y el diseño básico avanzado del Metro, que generará documentos para comenzar a construir la primera línea dentro de dos años, según lo planeado.
La línea subterránea aprobada de 27 kilómetros y 30 metros de profundidad comienza en el Portal de las Américas, en el suroccidente, hasta el oriente, luego al norte por las careras 13, 11 y 9 hasta la calle 127.
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La duda está en cómo se virará hacia el norte, si por las Américas, la avenida Primera de Mayo o por la calle 1. Está descartada una línea a Suba, en principio, según contó Villarroel.
“Hay que tener claro que se necesita una red de metro, esta es solo la primera”, apuntó.
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Agregó que “lo más difícil es entregar 27 productos especializados en geografía, geotecnia, diseño del túnel, de las estaciones y de los patios”.
Villarroel planteó estaciones intermodales, con conexión a TransMilenio y el Sistema Integrado de Transporte Público.
Este martes se firmó el acta de inicio de los estudios de ingeniería básica, por $71 mil millones y 15 meses, entre el distrito y el consorcio español L1, quien se encargará del estudio de ingeniería básica avanzada, el primero en la ciudad, que arrojará diseños para la primera línea. Se sentarán las bases para la construcción del sistema de transporte masivo en la capital.
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La consultoría de 15 meses se divide en tres etapas: el diseño del túnel, las estructuras y las estaciones; los sistemas complementarios y el diseño del material rodante con los costos de mantenimiento.
Está planteado que el metro tenga 28 estaciones, 40 trenes que se impulsarán por energía eléctrica e irá a una a una velocidad de 35 kilómetros por hora aproximadamente.
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En octubre del año pasado El Banco Mundial avaló el contrato de ingeniería básica avanzada firmado para la construcción del metro en la capital del país, un proyecto que lleva siendo aplazado por cerca de 70 años.