El exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y excandidato a la alcaldía de Bogotá, Juan Daniel Oviedo, inició su trayectoria como columnista en el diario El Tiempo con una contundente reflexión sobre el ejercicio periodístico y el acceso a la información pública.
En diálogo con Sala de Prensa BLU, el economista profundizó en el valor del control social frente a la gestión del Estado, tras titular su primera entrega "Preguntar no es pedir permiso".
En sus planteamientos, Oviedo destacó una máxima central para la relación entre el poder y los medios: "el interés público de una pregunta debe pesar más que la simpatía que despierte quien la formula".
La suspensión de las ruedas de prensa en el DANE y la Ley 2335
La reflexión del analista tuvo su origen en la reciente divulgación de los datos de inflación correspondientes al mes de agosto, un indicador económico que tradicionalmente se presentaba en una rueda de prensa abierta a las inquietudes y contrapreguntas de los periodistas.
Según expuso el exfuncionario, en esta oportunidad la cifra se entregó de forma cerrada, sin dar espacio a la interacción habitual con la prensa.
Sobre este proceder, Oviedo criticó el "lamentable desconocimiento por parte de la Presidencia de la República, de la existencia de la ley 2335, que establece en su artículo 4, numeral 5 que la visión de las estadísticas oficiales es una discreción de la autoridad que las produce".
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Aunque reconoció que las conferencias de prensa no son jurídicamente obligatorias y que en la mayoría de países de la OCDE se utilizan de forma discrecional, insistió en que el país requiere claridad sobre la toma de decisiones institucionales.
Por ello, solicitó formalmente al DANE aclarar "quién dio la orden" de suspender dicho espacio y de ser una postura autónoma, precisar "cuál va a ser el mecanismo para que ciudadanos y periodistas podamos preguntar frente a las dudas o la contextualización de las estadísticas".
El impacto en el ciudadano de a pie y el valor de la pregunta incómoda
Para el exdirector de la entidad, prescindir de estos espacios dificulta que la ciudadanía comprenda los efectos reales de las variables macroeconómicas en su día a día, tales como el incremento en los precios del "corrientazo" o las repercusiones de la inflación en los presupuestos de inversión y en fenómenos climáticos como El Niño.
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Al respecto, enfatizó que "las estadísticas en últimas son voceras" que requieren explicación técnica para convertirse en herramientas de control ciudadano.
Cuestionando la postura gubernamental ante las indagaciones de los medios, Oviedo planteó: "¿por qué preguntar está siendo interpretado como pedir permiso? Cuando en realidad es un país en el que la institucionalidad nos ha llevado a que esa interlocución exista, así sea incómodo".
Asimismo, remarcó la necesidad de preservar las normas del debate público: "la interlocución de nuestra sociedad debe funcionar mediante reglas estables, incluso cuando cambia los funcionarios o las preguntas incomodan".
Oviedo se refirió además a las advertencias de la Fundación para la Libertad de Prensa (FLIP) respecto a la Directiva Presidencial 01, la cual establece mecanismos de coordinación previa para las entrevistas impartidas por ministros y altos funcionarios.
Coincidiendo con la FLIP, alertó que tales exigencias normativas no pueden derivar en esquemas burocráticos que ralenticen la información o impidan ejercer un escrutinio oportuno sobre las políticas públicas.
Escuche aquí la entrevista: