El imperio criminal de ‘El Mesa’: así delinque la red que siembra terror en varias regiones del país
Un documento conocido por Blu Radio revela sus raíces en el narcotráfico de los años 80 a una estructura jerarquizada con sicarios, finanzas y expansión nacional.
‘El Mesa’ se consolidó como una de las estructuras criminales más peligrosas del país, con una operación basada en el control territorial, el narcotráfico y la violencia sistemática. Su origen se remonta a mediados de la década de 1980, en pleno auge del narcotráfico ligado al cartel de Medellín, cuando surgieron las llamadas “oficinas de cobro”, estructuras dedicadas a ejecutar homicidios y cobrar deudas ilegales.
Con el paso de los años, esta organización evolucionó hasta convertirse en un grupo criminal estructurado. Formalmente, el “combo” El Mesa tomó fuerza en 2018 bajo el liderazgo de José de Jesús Vallejo Alarcón, alias 'Vallejo o Rolo', y alias 'El Montañero', considerado cabecilla histórico. Desde entonces, extendieron su influencia desde Bello, Antioquia, hacia Medellín, el Oriente antioqueño, Bogotá y Soacha, entre otras zonas del país.
Capturan a 'Los Mesa'
Policía Nacional
El accionar de ‘El Mesa’ se centra en múltiples economías ilegales. Su principal fuente de financiación es el microtráfico de estupefacientes, pero también obtienen recursos mediante extorsiones a comerciantes, transporte público y residentes, además de actividades como hurto, fleteo, venta de licor adulterado y desplazamiento forzado.
Su modus operandi combina violencia e intimidación. La organización controla territorios mediante armas de fuego, impone reglas a la comunidad y ejecuta homicidios selectivos contra quienes no cumplen sus exigencias. Incluso llegaron a monopolizar productos básicos, obligando a la población a comprar alimentos distribuidos por ellos para mantener el control social y económico.
Para mover droga y evadir a las autoridades, utilizan fachadas aparentemente legales, como taxis y empresas de transporte, lo que les permitía movilizar cabecillas, armas y sicarios sin levantar sospechas.
Hoy en Bogotá anunciamos que, gracias a la Dijín, a la Fiscalía y a la @PoliciaBogota, fueron capturados 23 miembros de la banda “El Mesa”, entre ellos 8 sicarios. Mientras tanto, el Gobierno Nacional nombra al cabecilla de esa banda como gestor de paz y le levantó la orden de… pic.twitter.com/qiSmSoHgh7
Cabecillas y estructura: una red organizada y violento
Dentro de su estructura, alias 'Pekus' emergió como uno de los principales líderes en Bogotá y Soacha, encargado de la expansión criminal y señalado de coordinar homicidios, extorsiones y confrontaciones con otras organizaciones. Bajo su mando, se ordenaban asesinatos por incumplimientos económicos o por desafiar el control del grupo.
A su lado operaban otros cabecillas clave: alias 'Pachito', responsable de coordinar homicidios y entrenar sicarios; alias 'El Mechudo', encargado de las finanzas criminales; y alias 'Nené', quien lideraba el tráfico de estupefacientes desde el Cauca hacia distintas ciudades. Esta estructura jerárquica permitía mantener el control de las rentas ilegales y asegurar la expansión territorial.
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‘El Mesa’ no solo delinque en Antioquia, sino que logró expandirse a regiones como Cundinamarca, Caldas, Bolívar e incluso proyectaba llevar su actividad criminal al exterior, específicamente a España. Su crecimiento estuvo marcado por enfrentamientos con otras organizaciones, como el Tren de Aragua, lo que incrementó los niveles de violencia en ciudades como Bogotá.
Sin embargo, las recientes capturas, entre ellas la de alias ‘Pekus’ y varios sicarios, representaron un golpe significativo a su estructura. Las autoridades lograron frenar parte de su expansión y afectar sus finanzas, incluyendo bienes avaluados en más de 20.000 millones de pesos.
A pesar de estos golpes, las investigaciones advierten que el modelo criminal de ‘El Mesa’, heredado de antiguas organizaciones del narcotráfico, sigue latente.