A través de una circular, el Consejo de Nacional Electoral, fijó las instrucciones que deberán seguir las comisiones escrutadoras sobre el tratamiento de los tarjetones marcados por candidatos presidenciales que hayan renunciado antes de la jornada electoral de este 31 de mayo.
Tal es el caso de Carlos Caicedo y Luis Gilberto Murillo, quienes declinaron cuando ya el tarjetón estaba diseñado y listo para impresión. Para el caso de Clara López, quien renunció días antes, su imagen no aparecerá, pero sí el recuadro en blanco.
En dicha circular, se establece que las casillas correspondientes a aspirantes retirados dejan de representar una opción válida en el tarjetón, incluso si su imagen o nombre permanecen impresos debido a que la renuncia ocurrió después de la producción de las tarjetas electorales.
Así las cosas, los votos depositados a favor de esos candidatos deberán contabilizarse como votos no marcados y no podrán sumarse al voto en blanco, ni transferirse a otra candidatura, coalición o adhesión política.
Tampoco serán considerados votos nulos ni integrarán el cálculo de la votación válida, el umbral o cualquier mecanismo de distribución electoral. La decisión busca unificar criterios en el proceso de escrutinio y evitar interpretaciones distintas entre las autoridades electorales regionales.
El CNE sustentó su postura en conceptos previos del Consejo de Estado sobre las candidaturas cuya inscripción fue revocada antes de las elecciones. Según la circular, la renuncia produce un efecto jurídico similar: la desaparición de la candidatura como opción válida de participación democrática y cualquier voto a favor de un aspirante retirado no tiene eficacia jurídica y debe asimilarse materialmente a un voto no marcado.