Acaba de estallar una enorme disputa al interior de la Electrificadora del Meta (Emsa). Los accionistas minoritarios acusan al Gobierno de querer modificar las reglas de juego en el nombramiento de los directivos de la compañía, lo que puede llevar a que pierda autonomía y a que la selección ya no se haga por mérito y confianza, sino directamente desde el Gobierno nacional.
Este miércoles, Emsa tiene su asamblea anual de accionistas y en el orden del día está contemplada una reforma a los estatutos que podría modificar la forma en que se seleccionan los directivos de la compañía, por petición del Ministerio de Hacienda, accionista mayoritario de la electrificadora.
"Hemos sido informados del interés del accionista mayoritario de modificar este proceso de selección, poniendo en riesgo los principios de imparcialidad, autonomía y equilibrio en la toma de decisiones, principios que han sostenido a la Electrificadora del Meta en los últimos años", señala la carta firmada por el presidente del Grupo de Energía de Bogotá, Juan Ricardo Ortega; por la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés; por Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros; por Alexander Baquero, alcalde de Villavicencio, y por John Germán Ramírez, alcalde de San Martín de los Llanos.
Según la comunicación de los accionistas minoritarios, estos cambios representan "un riesgo directo para la gobernabilidad de la empresa y la confianza de los ciudadanos, inversionistas y usuarios". Además, advirtieron que algunos miembros de la junta directiva que representarían al Gobierno nacional estarían promoviendo la salida del actual gerente por fuera de los tiempos establecidos y el cambio del modelo de selección, dejando de lado los procesos técnicos e independientes que durante años se han realizado mediante firmas especializadas.
La comunicación también fue dirigida a la Procuraduría.
Emsa pasó de perder más de mil millones de pesos en 2024 a una ganancia proyectada para 2026 cercana a los 80 mil millones de pesos.