El sector gremial agropecuario perdió a uno de sus referentes más destacados con el fallecimiento de Rafael Mejía López, ocurrido este jueves en Bogotá, a los 77 años. Su trayectoria dejó una huella en la transformación, la financiación y la defensa del campo en el país.
Formado como economista y zootecnista, Mejía López combinó el conocimiento técnico sobre el entorno rural con una visión estratégica de los negocios.
Antes de consagrarse en el ámbito gremial, construyó una sólida carrera en el sector corporativo y bancario como director de Crédito Agropecuario del antiguo Banco de Colombia, gerente de Manufacturas Ajover y vicepresidente financiero de Diners Club.
Su trayectoria pública quedó marcada por su gestión al frente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC). Elegido por la Junta Directiva el 31 de enero de 2001, asumió la presidencia del gremio bajo el gobierno de Andrés Pastrana Arango. Permaneció en el cargo durante 15 años, liderando la defensa de los productores rurales a lo largo de los dos mandatos de Álvaro Uribe Vélez (2002–2010) y la primera etapa del gobierno de Juan Manuel Santos, hasta la presentación formal de su renuncia en agosto de 2016.
Durante esos 15 años, promovió la articulación de las cadenas de comercialización agrícola y participó en la formulación de políticas públicas desde las juntas directivas del Consejo Privado de Competitividad, la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, Finagro, el SENA y Vecol.
Tras su paso por la SAC, asumió la presidencia de la Bolsa Mercantil de Colombia, consolidando mecanismos de negociación para los productos del campo. Gremios como la SAC y Fedegán destacaron su vida dedicada al desarrollo de la ruralidad en el país.